El actor Daniel Giménez Cacho se encuentra en un proceso personal de introspección que ahora trasladará al escenario con Nocturno, una obra dirigida por Francisco Franco Alba en la que interpretará, prácticamente sin refugios, a un hombre enfrentado con el episodio más oscuro de su vida.
El intérprete, nacido en Madrid en 1961, contó a EFE que durante los últimos años ha explorado en talleres y terapias cómo su “herencia patriarcal” ha influido en sus dificultades para mostrarse vulnerable.
Ese proceso coincidió con la llegada del texto de Nocturno, escrito hace 26 años por el dramaturgo estadounidense Adam Rapp. La obra presenta a un escritor que intenta encontrar una forma de redención después de haber cometido un homicidio durante su juventud.
“Estaba en todo ese movimiento fuerte con mi familia, mi esposa, mis hijos, de la vulnerabilidad, de si lloras o no”, relató Giménez Cacho. La obra, dijo, llegó en el momento preciso, como si hubiera sido puesta en su camino para confrontarlo con esa misma pregunta.
La escenografía del montaje, que se estrenará el 28 de agosto en Ciudad de México, es deliberadamente minimalista: un escenario negro y prácticamente vacío. Para el actor, ese espacio representa también la exposición a la que se enfrenta al interpretar un personaje tan cercano a su propia experiencia.
“En este escenario uno está completamente expuesto, no hay para dónde hacerse, no hay dónde esconderse”, expresó.
Un personaje que funciona como espejo
A lo largo de más de cuatro décadas de carrera, Giménez Cacho ha trabajado con reconocidos cineastas como Alejandro González Iñárritu, Lucrecia Martel y Pedro Almodóvar. Sin embargo, asegura que Nocturno plantea un desafío diferente.
En esta ocasión, explica, no busca simplemente construir un personaje, sino utilizar sus propias experiencias, recuerdos e ilusiones para darle forma.
“Aquí traigo mi experiencia de vida, mis ilusiones, mis memorias”, afirmó.
El actor reconoce que asumir un proyecto de esta naturaleza no habría sido posible sin la confianza que mantiene con Francisco Franco Alba, a quien conoce desde hace más de 45 años y con quien ya trabajó en Network, en 2022.
Para Giménez Cacho, la relación entre ambos permite trabajar desde la confianza y el cariño, elementos que considera fundamentales para enfrentarse a una obra que exige tanta exposición emocional.
Franco Alba describe el proceso como un “juego sin jerarquías”, en el que el actor tiene libertad creativa para construir a un protagonista que reúne el valor necesario para narrar una y otra vez el momento más doloroso de su existencia.
El director define al personaje como un escritor que construye una especie de autoficción y utiliza la literatura y el relato de su propia vida para intentar procesar la tragedia y el dolor.
Una historia que trasciende a Estados Unidos
Aunque Nocturno está construida sobre una realidad estadounidense y ha sido relacionada con la fractura del llamado “sueño americano”, Giménez Cacho considera que el vacío emocional que atraviesa al protagonista también tiene resonancia en México y en otros lugares.
El actor observa una sociedad en la que las relaciones personales se han debilitado y en la que las personas proyectan constantemente una imagen de sí mismas a través de las redes sociales.
“Las personas no se están relacionando”, sostiene, al referirse a una realidad dominada por las apariencias y por un “deber ser” que se exhibe en los teléfonos.
Para Giménez Cacho, el problema se hace especialmente evidente cuando aparece una tragedia. Sin redes familiares y sociales sólidas, señala, el dolor puede terminar por romper los vínculos que ya estaban debilitados.
“¿Qué pasa en una estructura como esa cuando viene la tragedia? Pues no hay una red que pueda procesarlo y ‘pum’, explotan las familias porque no hay diálogo”, reflexiona.
De regreso detrás de cámaras
Además de su trabajo teatral, Giménez Cacho prepara actualmente su segunda película como director, después de su debut cinematográfico con Juana (2025).
El nuevo proyecto no estará relacionado con aquella cinta, aunque nuevamente tendrá a una mujer como protagonista.
Antes de abandonar el teatro, el actor deja atrás el escenario vacío, se coloca un casco de bicicleta y continúa con un proceso creativo que, en Nocturno, promete llevar al público a un territorio donde la actuación y la experiencia personal se encuentran.
La obra, producida por Alejandro Gou y Guillermo Wiechers, se estrenará el próximo 28 de agosto en Ciudad de México.





