El guitarrista flamenco Pepe Habichuela falleció a los 82 años en Madrid, tras una enfermedad que lo mantenía alejado de los escenarios desde 2024. Considerado uno de los máximos referentes de la guitarra flamenca, era el último gran representante de la histórica saga de los Habichuela, una de las familias más influyentes en la evolución de este género musical.

Nacido en Granada en 1944 con el nombre de José Antonio Carmona Carmona, Pepe Habichuela inició su trayectoria desde muy joven en los tablaos de su ciudad natal y, en 1964, se trasladó a Madrid, donde comenzó una carrera que lo convertiría en una figura esencial del flamenco contemporáneo.

Su legado quedó marcado por la estrecha colaboración artística con Enrique Morente. Juntos impulsaron una renovación del flamenco con discos como Despegando y Homenaje a Don Antonio Chacón, ambos publicados en 1977, considerados obras fundamentales por combinar la tradición con nuevas propuestas musicales.

A lo largo de más de cinco décadas compartió escenario con grandes figuras como Paco de Lucía, Camarón de la Isla, Sabicas, Juanito Valderrama, Fosforito y las hermanas Fernanda de Utrera y Bernarda de Utrera.

Además de preservar la tradición, Habichuela fue reconocido por introducir innovaciones técnicas y armónicas que influyeron en generaciones posteriores de guitarristas. En 2014 fue distinguido como Maestro del Flamenco por el Berklee College of Music y, en 2018, recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio.

En los últimos años continuó colaborando con artistas como Miguel Poveda, Rocío Márquez, Pitingo, Estrella Morente y Arcángel, consolidando un puente entre las generaciones clásicas y las nuevas voces del flamenco.

Pepe Habichuela deja un legado que transformó la guitarra flamenca y contribuyó de manera decisiva a la proyección internacional de este género, siendo recordado como uno de sus grandes innovadores y guardianes de la tradición.

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