El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistió este viernes a la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, tres meses después del presunto intento de asesinato que obligó a cancelar el evento previsto en abril.
La ceremonia se realizó bajo un amplio dispositivo de seguridad, con calles cerradas por elementos del Servicio Secreto, la policía y la Guardia Nacional. Los asistentes debieron acreditar su identidad y pasar por controles de seguridad para ingresar.
El evento se trasladó del hotel Washington Hilton al Waldorf Astoria de Washington, sede de menor capacidad que, según los organizadores, permite una reunión más reducida.
El presunto responsable del ataque de abril, Cole Allen, de 31 años, enfrenta cargos que incluyen intento de asesinato del presidente y se ha declarado no culpable.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que Trump aprovecharía el encuentro para hablar sobre la libertad de expresión y la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.
Por su parte, la presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, Weijia Jiang, señaló previamente que la decisión de reprogramar la cena buscó evitar que el atentado frustrado definiera el desarrollo de uno de los principales eventos entre la presidencia y la prensa estadounidense.
La ceremonia también contempla un reconocimiento a un agente del Servicio Secreto que participó en la neutralización del presunto atacante durante el incidente de abril, así como al personal del hotel donde ocurrió el ataque.





