El investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Alejandro Pinet Plasencia, presenta una nueva mirada sobre la migración francesa en México con el libro Retratos de ultramar. Historia y memoria de una inmigración francesa en México (ENAH/Ediciones Navarra, 2026), obra que reivindica el papel de miles de inmigrantes de clase media y trabajadora que permanecieron al margen de los relatos tradicionales.
La publicación será presentada el próximo 25 de julio, a las 13:00 horas, en la Casa de Cultura Reyes Heroles, y es resultado de una investigación que reunió testimonios familiares, cartas, fotografías y documentos consultados en archivos de Francia y México, entre ellos los de Relaciones Exteriores en Nantes, la región de Saboya, el Archivo General de la Nación y el Archivo Histórico de la Ciudad de México.
A partir de la historia de su propia familia, Pinet Plasencia cuestiona la imagen predominante de la colonia francesa en México, generalmente asociada con empresarios y comerciantes que prosperaron durante el porfiriato. El historiador sostiene que esa visión deja de lado a una mayoría de inmigrantes que no acumuló grandes fortunas y que desempeñó oficios como la cocina, la hotelería, la agricultura o la contabilidad.

El estudio reconstruye la trayectoria de su bisabuelo Jules, originario de Saboya, quien llegó a México tras dedicarse a la hostelería y la cocina en Francia, y estableció una casa de huéspedes y un restaurante en el Centro Histórico de la Ciudad de México. También aborda la vida de su abuelo Michel, quien emigró a los 19 años, trabajó como contador y posteriormente formó una familia en México.
Uno de los hallazgos de la investigación fue el redescubrimiento de la bisabuela del autor, cuya figura había permanecido distorsionada por la memoria familiar. Mientras en México era recordada por negarse a emigrar a un “país de indios con plumas”, y en Francia era considerada una mujer bohemia, la revisión documental reveló que fue poeta publicada en una antología parisina de 1927 y que sostenía ideas progresistas para su época, en contraste con el ambiente conservador de la región donde nació.
El libro también aborda el proceso de integración cultural de la familia Pinet. Michel contrajo matrimonio con una mexicana de ascendencia indígena y africana, decisión que provocó su distanciamiento de parte de la comunidad francesa establecida en México, marcada por prejuicios raciales durante el porfiriato.
Con esta obra, Alejandro Pinet Plasencia propone ampliar la visión sobre la historia migratoria del país y reconocer la contribución de quienes, desde actividades cotidianas como la cocina, los pequeños negocios y la educación, también participaron en la construcción de la sociedad mexicana.






