El Gobierno de Brasil aseguró que el nuevo arancel del 25 por ciento anunciado por Estados Unidos es consecuencia de que el país sudamericano se negó a aceptar las condiciones comerciales planteadas por la administración del presidente Donald Trump, las cuales calificó como “desmedidas” e “irrazonables”.

El ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, afirmó que durante las negociaciones Washington exigió una apertura “total, irrestricta y exclusiva” de sectores completos de la economía brasileña, sin ofrecer beneficios equivalentes para las exportaciones de Brasil.

“En otras palabras, exigían la capitulación”, declaró el canciller durante un pronunciamiento oficial en Brasilia.

Brasil defiende su postura

Vieira sostuvo que desde principios del año pasado el Gobierno brasileño sostuvo más de 30 reuniones presenciales, virtuales y telefónicas con funcionarios estadounidenses para abordar distintos temas de la relación comercial bilateral.

Asimismo, rechazó las declaraciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien acusó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva de no negociar “de buena fe” y de priorizar intereses personales sobre los del país.

El canciller calificó esos comentarios como “inaceptables y ofensivos”, al considerar que constituyen un ataque al jefe de Estado brasileño.

Investigación comercial

El nuevo arancel deriva de una investigación realizada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), la cual concluyó que diversas políticas brasileñas afectan de manera injusta a la economía estadounidense.

Entre los aspectos cuestionados figuran el sistema de pagos electrónicos PIX, la aplicación de normas anticorrupción, las políticas de protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado del etanol y las acciones del Gobierno brasileño frente a la deforestación ilegal.

No obstante, la administración estadounidense dejó fuera de la medida alrededor de 2 mil 100 productos brasileños considerados estratégicos para su mercado interno, entre ellos carne, café, algunos productos pesqueros, petróleo, tierras raras y obras de arte.

Brasil anuncia posibles represalias

Vieira sostuvo que las acusaciones formuladas por Estados Unidos carecen de sustento y recordó que, durante los últimos 15 años, ese país ha mantenido un superávit comercial acumulado de 424 mil 500 millones de dólares en su intercambio con Brasil.

Además, señaló que durante el año pasado el 76 por ciento de las importaciones procedentes de Estados Unidos ingresaron a Brasil libres de aranceles.

Como respuesta a las nuevas tarifas, el Gobierno brasileño activó el procedimiento para aplicar la denominada Ley de Reciprocidad, que permite adoptar medidas de respuesta frente a acciones comerciales de otros países, incluyendo restricciones a importaciones y la suspensión de concesiones comerciales.

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