La República Democrática del Congo enfrenta un agravamiento del brote de ébola, luego de que las autoridades sanitarias confirmaran un total de mil 830 casos y 648 fallecimientos relacionados con la enfermedad.
De acuerdo con el más reciente informe del gobierno congoleño, la tasa de letalidad alcanza el 34.1 por ciento entre los casos confirmados hasta el jueves. Además, 764 pacientes permanecen hospitalizados o en aislamiento, mientras que 295 personas han logrado recuperarse.
Las autoridades informaron que el seguimiento de contactos alcanza el 78.6 por ciento, como parte de las acciones para contener la propagación del virus.
La epidemia se concentra principalmente en las provincias orientales de Ituri, considerada el epicentro del brote, así como en Kivu del Norte y Kivu del Sur. Asimismo, continúan las investigaciones sobre dos casos detectados en Kisangani, ubicada en la provincia de Tshopo.
El brote fue declarado oficialmente el pasado 15 de mayo en Ituri, una región fronteriza con Uganda y Sudán del Sur. La enfermedad también se ha extendido a territorio ugandés, donde se han confirmado 20 contagios, de los cuales 15 corresponden a casos importados desde la República Democrática del Congo. En ese país se han registrado dos defunciones.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de mortalidad puede variar entre el 30 y el 50 por ciento y para la que actualmente no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico.
Esta emergencia sanitaria ya es considerada la tercera epidemia de ébola más grave registrada a nivel mundial y la decimoséptima que afecta a la República Democrática del Congo.
El virus del ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y provoca una enfermedad grave caracterizada por fiebre hemorrágica, vómitos, diarrea y hemorragias internas.






