La alcaldesa de la ciudad japonesa de Yawata, Shoko Kawata, se convirtió en el centro de un debate nacional tras anunciar que se ausentará de sus funciones por cuatro meses debido al nacimiento de su primer hijo, una decisión inédita entre quienes ocupan ese cargo en Japón.
Kawata, de 35 años, informó que tomará dos meses de descanso antes del parto, previsto para septiembre, y otros dos meses después del nacimiento. Al no existir un marco legal que contemple licencias de maternidad para autoridades electas a nivel local, delegará temporalmente sus responsabilidades en el vicealcalde Shigeto Nose.
La alcaldesa explicó que recibió el respaldo de sus colaboradores, pero su decisión provocó opiniones divididas en redes sociales y medios digitales.
Mientras algunos usuarios defendieron su derecho a priorizar la maternidad y consideraron que su caso evidencia la necesidad de adaptar las instituciones a las mujeres embarazadas, otros cuestionaron que una funcionaria pública se ausente de sus responsabilidades e incluso plantearon que debería renunciar o ver reducido su salario durante ese periodo.
Ante las críticas, Kawata sostuvo que negar la posibilidad de una licencia de maternidad a las mujeres que ocupan cargos públicos equivaldría, en los hechos, a excluir de la política a quienes se encuentran en edad reproductiva.
“Si criticáramos a las mujeres en política que se toman una baja por maternidad, estaríamos excluyendo de facto de los cargos públicos a todas las mujeres de entre 20 y 40 años”, afirmó.
Por su parte, el exalcalde de Akitakata, Shinji Ishimaru, consideró que el debate debe centrarse en garantizar la continuidad de las funciones gubernamentales durante este tipo de ausencias y no en cuestionar el derecho de una funcionaria a convertirse en madre.
Kawata hizo historia al convertirse, con 33 años, en la alcaldesa más joven de Japón. Su caso también ha reavivado el debate sobre la baja representación femenina en la política del país.
De acuerdo con cifras oficiales, hasta el año pasado solo alrededor del 4 por ciento de los líderes municipales japoneses eran mujeres. Además, una encuesta del Gobierno identificó el embarazo, los estereotipos de género y el acoso como algunos de los principales obstáculos para la participación política femenina.
Aunque Japón cuenta con permisos legales de maternidad y paternidad para los trabajadores, estos beneficios no aplican a los cargos de elección popular. La legislación contempla licencias antes y después del parto, así como permisos para el cuidado de los hijos durante su primer año de vida, con apoyos económicos parciales.
Durante la ausencia de Kawata, el vicealcalde Shigeto Nose asumirá la conducción del gobierno municipal y mantendrá comunicación semanal con la alcaldesa para atender los asuntos de mayor relevancia.
La funcionaria expresó su deseo de que su experiencia contribuya a construir una sociedad donde las mujeres no tengan que elegir entre desarrollar una carrera profesional o formar una familia.





