El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició este viernes las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia del país con una visita al Monte Rushmore, donde pronunciará un discurso frente al monumento que alberga las esculturas de los expresidentes George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Theodore Roosevelt.
La visita antecede a los festejos del 4 de julio, fecha en la que Trump encabezará un acto en el National Mall, en Washington, con sobrevuelos de aeronaves militares y un espectáculo de fuegos artificiales, en un evento con un formato similar al de sus mítines de campaña.
En meses recientes, legisladores republicanos presentaron una iniciativa para incorporar el rostro de Trump al Monte Rushmore, propuesta que ha generado debate en el contexto de las conmemoraciones.
Analistas consultados por la agencia AFP señalaron que el mandatario ha buscado colocar su figura en el centro de las celebraciones nacionales. Peter Loge, director de la Escuela de Medios de la Universidad George Washington, afirmó que Trump intenta “acaparar el foco” durante los festejos.
Las conmemoraciones se desarrollan en un escenario de fuerte polarización política. El presidente enfrenta bajos niveles de aprobación, mientras que la oposición demócrata mantiene críticas por su política migratoria, su manejo de la economía, las acciones militares en el extranjero y la expansión del poder presidencial.
Asimismo, la organización Freedom 250, vinculada a aliados de Trump, asumió un papel destacado en la organización de diversos eventos conmemorativos, situación que provocó el distanciamiento de algunos sectores que participaban en la iniciativa bipartidista America250.
Entre las actividades realizadas previamente destacó una feria conmemorativa en Washington que registró baja asistencia, además de un evento de artes marciales mixtas organizado en los jardines de la Casa Blanca, el cual también generó controversia.
A las tensiones políticas se suma una intensa ola de calor que afecta a Washington y otras regiones del país durante el fin de semana de las celebraciones. Trump incluso bromeó al asegurar que pronunciaría “un discurso muy largo” pese a las altas temperaturas.
Encuestas recientes reflejan las divisiones entre la población estadounidense. Un sondeo de la Universidad Quinnipiac mostró que el 61% de los ciudadanos considera que Estados Unidos no cumple plenamente con los ideales establecidos en la Declaración de Independencia, aunque la percepción varía de manera significativa entre republicanos y demócratas.
Mientras algunos ciudadanos expresan que el clima político ha disminuido el entusiasmo por las celebraciones, otros sostienen que el 4 de julio continúa siendo una fecha de unidad y orgullo nacional, independientemente de las diferencias partidistas.






