Un exatleta olímpico estadounidense fue acusado formalmente de causar daños a un estanque recientemente rehabilitado en el Memorial Lincoln, en Washington, un delito que podría derivar en una pena de hasta 10 años de prisión.
David Hearn, de 67 años y representante de Estados Unidos en canotaje durante los Juegos Olímpicos de 1992, 1996 y 2000, fue detenido en junio cerca del emblemático estanque reflectante, cuya remodelación formó parte de un proyecto de renovación impulsado por el presidente Donald Trump con motivo del 250 aniversario de la independencia del país.
De acuerdo con la fiscal federal de Washington, Jeanine Pirro, un gran jurado presentó una acusación por destrucción de propiedad pública. Según la investigación, el pasado 19 de junio Hearn habría arrancado con las manos parte del revestimiento sintético instalado en el fondo del estanque, provocando daños en la obra.
El estanque fue reabierto a principios de junio tras su rehabilitación, pero poco después comenzaron a detectarse problemas como la proliferación de algas y el deterioro del recubrimiento azul colocado durante los trabajos. Trump atribuyó estos daños a actos de vandalismo y ordenó reforzar las investigaciones.
La primera audiencia del caso está programada para el próximo 9 de julio.
Por su parte, la defensa de Hearn rechazó las acusaciones y aseguró que el proceso responde a una persecución política. Sus abogados afirmaron que el exdeportista únicamente retiró un fragmento del material que ya se encontraba desprendido y flotando en el agua, sin ocasionar daños deliberados.
La remodelación del estanque, con un costo cercano a los 14 millones de dólares, ha generado polémica tanto por los desperfectos registrados tras su inauguración como por las versiones sobre un posible sabotaje. Mientras continúan las investigaciones, el área permanece acordonada debido a los preparativos para las celebraciones del 4 de julio.






