El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, aseguró que hará “todo lo necesario” para garantizar la seguridad nacional, luego de la renuncia de su ministro de Defensa, John Healey, quien abandonó el cargo por desacuerdos con el presupuesto destinado a las Fuerzas Armadas.

La dimisión se produjo en medio de la controversia por los retrasos en la publicación de la Estrategia de Inversión en Defensa (DIP), un documento clave que establecerá la financiación militar británica para la próxima década y que ha sido aplazado en varias ocasiones.

Tras la salida de Healey, el Gobierno nombró a Dan Jarvis como nuevo titular de Defensa, informó Downing Street.

En la carta de renuncia difundida a través de la red social X, Healey acusó al Ministerio de Finanzas de no proporcionar los recursos necesarios para enfrentar el actual contexto internacional.

“Usted no ha sido capaz, y el Ministerio de Finanzas no ha querido movilizar los recursos que la nación necesita para defender el país en este período de crecientes amenazas”, escribió el exfuncionario al dirigirse a Starmer.

El primer ministro respondió que su gobierno mantendrá el compromiso de fortalecer la seguridad nacional y aseguró que el futuro plan de inversión dotará a las Fuerzas Armadas de los recursos que requieren.

La crisis política se profundizó poco después de la renuncia de Healey, cuando también dejaron sus cargos el secretario de Estado para las Fuerzas Armadas, Al Carns, y la diputada Pamela Nash, colaboradora cercana del exministro.

Las renuncias representan una nueva presión para Starmer a pocos días de una elección parcial considerada relevante para el gobernante Partido Laborista.

El alcalde del Gran Mánchester, Andy Burnham, quien competirá por un escaño parlamentario la próxima semana, ha señalado que estaría dispuesto a participar en una eventual contienda por el liderazgo laborista, aunque actualmente no existe un proceso formal de sucesión.

Healey, quien también había sido mencionado anteriormente como posible aspirante al liderazgo del partido, negó que su salida estuviera relacionada con esas especulaciones y centró sus críticas en la insuficiencia de recursos para la defensa nacional.

En su carta, afirmó que tuvo acceso completo al borrador de la estrategia de inversión y consideró que el documento “está muy por debajo de lo que se requiere para la defensa y para el país en este momento peligroso”.

Además, advirtió que la falta de recursos podría afectar la preparación militar, incrementar los riesgos para el personal desplegado y reducir la capacidad de respuesta del Reino Unido frente a amenazas internacionales.

El gobierno laborista, que llegó al poder en julio de 2024 tras catorce años de administraciones conservadoras, ha prometido incrementar el gasto en defensa y cumplir con los compromisos asumidos ante la Organización del Tratado del Atlántico Norte, aunque las diferencias internas sobre el ritmo y alcance de esas inversiones han quedado expuestas con la salida de Healey.

Shares: