El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció una auditoría interna para investigar cómo gestionó los archivos del financiero Jeffrey Epstein, en medio de cuestionamientos sobre la transparencia y el alcance de la información divulgada.
La revisión buscará determinar si la dependencia identificó, editó y publicó correctamente los documentos en su poder, conforme a lo establecido por la ley, así como si existieron omisiones o una censura excesiva.
El anuncio ocurre semanas después de que la fiscal general Pam Bondi fuera removida del cargo por decisión del presidente Donald Trump, en un contexto de inconformidad por el avance de las investigaciones.
La gestión de Bondi fue objeto de críticas tanto de republicanos como de demócratas, quienes consideraron que la publicación de los archivos fue incompleta, tardía y con un nivel de censura cuestionable.
A finales de enero de 2026, el Departamento de Justicia liberó más de tres millones de documentos relacionados con el caso, dando por cumplido el mandato legal de divulgación, aunque las críticas persistieron.
Aunque la investigación penal principal se cerró en 2019 tras la muerte de Epstein, en los últimos meses se han reactivado diversas líneas de indagación sobre sus redes, así como sobre el manejo institucional del caso.
En paralelo, la Cámara de Representantes de Estados Unidos mantiene su propia investigación, en la que han comparecido figuras como Bill Clinton y Hillary Clinton, mientras que el empresario Bill Gates está citado para declarar el próximo 10 de junio.
La auditoría busca esclarecer si el proceso de difusión de los archivos cumplió con los estándares legales y de transparencia exigidos en un caso de alto perfil internacional.






