El papa León XIV llamó a “mirar el futuro con esperanza” durante la primera misa de su pontificado en Angola, celebrada en Kilamba, a unos 30 kilómetros de Luanda, ante cerca de 100 mil fieles.
En su homilía, el pontífice exhortó a construir un país donde se superen las divisiones históricas y se erradiquen problemas como la violencia y la corrupción. “Podemos y queremos construir un país donde las viejas divisiones queden definitivamente superadas”, afirmó.
Crítica a la desigualdad y explotación
Durante su visita —parte de una gira africana de 11 días—, el papa también denunció los “sufrimientos” y las “catástrofes sociales y medioambientales” derivadas de la explotación de recursos en Angola, un país rico en petróleo y minerales pero con profundas desigualdades.
El mensaje del pontífice se produce días después de críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que ha marcado un tono más firme en sus intervenciones públicas.
Multitudinaria participación y llamado a la reconciliación
Miles de personas acudieron a la misa en Kilamba, muchos de ellos tras pasar la noche en el lugar. Entre los asistentes predominaban mensajes de esperanza, reconciliación nacional y oportunidades para los jóvenes, en un país marcado por una guerra civil que se extendió de 1975 a 2002.
León XIV se convierte en el tercer pontífice en visitar Angola, después de Juan Pablo II en 1992 y Benedicto XVI en 2009.
Próxima parada: santuario de Muxima
Como parte de su agenda, el papa tiene previsto trasladarse al santuario de Nuestra Señora de Muxima, uno de los centros de peregrinación más importantes del África subsahariana, que recibe alrededor de dos millones de fieles al año.
Contexto social y político
Angola enfrenta importantes desafíos sociales: cerca de un tercio de su población vive en condiciones de pobreza extrema, según el Banco Mundial. En 2025, el país registró protestas contra el alto costo de vida, que dejaron decenas de muertos y cientos de detenidos.
Analistas señalan que el descontento social se dirige principalmente contra el Movimiento Popular de Liberación de Angola, partido en el poder desde la independencia en 1975.
En este contexto, el mensaje del papa León XIV busca posicionarse como un llamado a la reconciliación, la justicia social y la construcción de un futuro más equitativo para Angola y la región.






