El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, permanece consciente y estable en una unidad de cuidados intensivos de un hospital de Brasilia, donde recibe tratamiento por una bronconeumonía bilateral y sin previsión de alta médica.
El exmandatario, de 70 años, fue trasladado desde prisión al hospital DF Star tras presentar un cuadro grave caracterizado por fiebre, escalofríos intensos, vómitos y dificultades para respirar.
De acuerdo con el equipo médico, los estudios confirmaron una bronconeumonía causada por una bacteria que afectó ambos pulmones, con mayor impacto en el izquierdo. Tras el diagnóstico, Bolsonaro fue ingresado en terapia intensiva y comenzó a recibir antibióticos intravenosos de amplio espectro.
El médico Leandro Echenique informó que el exmandatario no ha requerido intubación y permanece consciente, aunque su condición todavía está lejos de considerarse controlada.
Bolsonaro cumple desde noviembre pasado una condena de 27 años de prisión por liderar una presunta trama golpista destinada a mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, según una sentencia de la Supremo Tribunal Federal de Brasil. El exmandatario ha negado los cargos.
Durante su reclusión, el exjefe de Estado ha sido trasladado al hospital en varias ocasiones por diversos problemas de salud, entre ellos crisis de hipo, vómitos y mareos. Según los médicos, desde abril del año pasado ha requerido atención hospitalaria al menos seis veces.
El especialista Claudio Birolini advirtió que este tipo de neumonía por aspiración, vinculada en su caso a problemas de reflujo, puede representar un riesgo importante para la vida del paciente.
Por su parte, el médico Brasil Caiado señaló que la velocidad con la que la infección afectó ambos pulmones sorprendió al equipo médico y sugirió que la condición del expresidente podría mejorar si recibiera prisión domiciliaria.
La familia de Bolsonaro ha solicitado en diversas ocasiones que se le conceda ese beneficio por razones humanitarias; sin embargo, la Supremo Tribunal Federal de Brasil ha mantenido la decisión de que continúe en prisión bajo atención médica.
El equipo médico prevé que su recuperación será lenta debido a su edad y a padecimientos crónicos previos.






