El presidente de Chile, Gabriel Boric, afirmó este martes que el país “está mejor que hace cuatro años” y aseguró que seguirá trabajando por un país “más justo, digno e igualitario” al emitir su último discurso televisado antes de dejar el cargo.

El mandatario entregará este miércoles la banda presidencial a José Antonio Kast, quien se convertirá en el primer jefe de Estado de ultraderecha desde el retorno de la democracia chilena.

Desde el Palacio de La Moneda, Boric destacó que asumió la presidencia a los 36 años y concluye su mandato a los 40. “Tomé con humildad el mandato que ustedes me dieron y durante todo este tiempo he dado lo mejor de mí para estar a la altura de esta tremenda responsabilidad”, expresó.

El mandatario señaló que deja el cargo “con la frente en alto y con las manos limpias”, aunque reconoció pendientes de su administración, entre ellos la eliminación de la deuda financiera de estudiantes universitarios y la implementación del proyecto de sala cuna universal, iniciativas que no lograron consenso político en el Congreso.

Durante su mensaje, Boric también admitió errores de gestión, como el manejo del caso del exsubsecretario del Interior Manuel Monsalve, detenido por presuntos delitos de violación y abuso sexual, así como la fallida compraventa de la casa del exmandatario Salvador Allende.

El presidente aseguró que el traspaso de poder se realizará de manera ordenada. “Les aseguro que mañana tendremos un cambio de mando impecable”, afirmó al despedirse.

Militante del Frente Amplio, Boric llegó al poder con el respaldo de fuerzas de centroizquierda y del Partido Comunista de Chile, convirtiéndose en el presidente más joven en la historia del país.

Al mediodía del miércoles, Boric entregará el mando a Kast, abogado de 60 años que ha manifestado respaldo a la dictadura de Augusto Pinochet y que ha anunciado la instalación de un “Gobierno de emergencia” enfocado en seguridad, migración irregular y economía.

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