La Unión Europea (UE) y los líderes de trece países de Oriente Medio abordaron este lunes el impacto de los ataques a infraestructuras energéticas y el cierre del estrecho de Ormuz en la seguridad energética mundial, y exploraron vías para reforzar la cooperación a fin de «mitigar estos riesgos».
Al mismo tiempo, reclamaron «pleno respeto a la ley internacional» ante la escalada en esa región y apostaron por la diplomacia «como único camino viable».
Los representantes de las instituciones europeas y de países afectados por el conflicto en Oriente Medio se pronunciaron así durante una reunión telemática celebrada para analizar la situación en la región, según dijeron en una declaración conjunta el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.
Ambos intercambiaron opiniones con los líderes de Jordania, Egipto, Baréin, el Líbano, Siria, Turquía, Armenia, Irak, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Omán sobre los últimos acontecimientos relacionados con la guerra en Irán, incluidos «los inaceptables ataques contra los países de la región y el impacto en la seguridad energética».
Según explicaron, esta videoconferencia es «una muestra más de la solidaridad y la labor diplomática» que se ha desarrollado a partir de los contactos que han establecido desde el inicio de esta crisis y de los esfuerzos previos de la alta representante comunitaria, Kaja Kallas.
Una vez más, condenaron enérgicamente los ataques indiscriminados de Irán, transmitieron su plena solidaridad con los pueblos de la región y agradecieron a los líderes su ayuda y apoyo en la repatriación de decenas de miles de ciudadanos europeos que quedaron varados en sus países cuando comenzó la guerra.






