El presidente del Partido Acción Nacional (PAN) en Querétaro, Martín Arango, afirmó que México no puede hablar de democracia mientras el crimen organizado continúe financiando campañas electorales, definiendo candidaturas y comprando voluntades.

Al fijar su postura sobre la discusión de una reforma electoral, sostuvo que cualquier modificación legal que no aborde de fondo el financiamiento ilícito representa una simulación. Señaló que el debate actual se ha concentrado en aspectos administrativos como el tamaño de los órganos electorales, los tiempos en medios y reglas operativas, sin atender el origen de los recursos que ingresan a las campañas.

Arango aseguró que el PAN no se opone a una reforma electoral, pero exigió que el punto de partida sea el blindaje de los procesos frente al dinero del crimen organizado. Desde Querétaro, respaldó un paquete de propuestas enfocadas en erradicar la infiltración criminal en la política.

Entre las medidas planteadas destacó la fiscalización en tiempo real de recursos públicos y privados en campañas, con acceso efectivo a inteligencia financiera; la nulidad inmediata de elecciones cuando se acredite financiamiento ilícito; la pérdida de registro para partidos vinculados con el crimen organizado; y la responsabilidad penal y electoral para dirigentes que avalen candidaturas relacionadas con actividades delictivas.

El dirigente estatal sostuvo que Querétaro cuenta con autoridad moral para exigir este enfoque. Subrayó que el gobierno encabezado por Mauricio Curi suma cuatro años consecutivos con cero observaciones por parte de la Auditoría Superior de Fiscalización del Estado de Querétaro. Desde 2021, indicó, se han realizado 102 auditorías que abarcan más de 165 mil millones de pesos sin observaciones.

Concluyó que antes de discutir cambios estructurales o administrativos, es indispensable limpiar las elecciones del financiamiento criminal, pues reformar sin tocar el narcodinero equivale a perpetuar una simulación.

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