El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó que no le agrada ver al expresidente Bill Clinton declarar ante el Congreso sobre sus supuestos vínculos con Jeffrey Epstein.
Desde la Casa Blanca, antes de viajar a Texas para un mitin, Trump afirmó que en su caso los cuestionamientos fueron más intensos y reiteró que ha sido “exonerado” en relación con el escándalo. Legisladores demócratas han solicitado que también comparezca ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes para explicar su relación con Epstein.
Clinton declaró ante dicho comité un día después de que lo hiciera su esposa, Hillary Clinton. Durante la sesión, celebrada en Chappaqua, Nueva York, el exmandatario sostuvo que desconocía los delitos cometidos por Epstein y negó haber participado en conducta indebida.
El debate político se intensificó tras el anuncio del Departamento de Justicia de Estados Unidos en julio de que no divulgaría más información sobre el caso y de que no existía una lista de clientes famosos utilizada para chantaje, como sostienen diversas teorías.
Sectores demócratas argumentan que la citación a los Clinton sienta un precedente que debería extenderse a Trump, mientras simpatizantes del mandatario han exigido la publicación completa de los archivos relacionados con Epstein.





