Acusa que la Reforma Electoral no atiende los verdaderos retos del país, como es garantizar partidos y candidatos ajenos al crimen organizado.
El Senador Agustín Dorantes Lámbarri lamentó que la Reforma Electoral, que sigue sin llegar a la Cámara de Diputados ni a la Cámara de Senadores, provenga de la Presidencia de la República y sin las aportaciones y exigencias de los partidos de oposción, lo que demuestra que su único interés es destruir los avances democráticos que los llevaron a ser gobierno.
“Vimos después del 2006 que el presidente López Obrador en ese momento pierde las elecciones, y en el 2007 pidió cambios para lograr una equidad, sobre todo en la exposición mediática de los candidatos; pero hoy el primer gran cambio de paradigma es que la iniciativa, la propuesta electoral, no viene de la oposición para evitar la sobrerrepresentación que tendríamos que, por ejemplo, poner sobre la mesa, sino más bien viene del poder, viene del régimen y pareciera que es un mecanismo de concentración, de control”.
Agustín Dorantes explicó que bajo un supuesto ahorro, la Reforma busca frenar los avances democráticos de décadas atrás, como es el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), que daba certeza y transparencia en el conteo de votos; así como la eliminación de las y los diputados y senadores plurinominales, lo que advirtió, sólo provocará la sobrerepresentación del partido en el poder y la subrepresentación de la oposición, es decir, que MORENA seguirá concentrando el poder olvidando la lucha democrática le permitió hoy ser gobierno.
“Y ahora quieren quitar la escalera. Quieren quitar las figuras que se usaron para que la oposición pudiera acceder al poder. Esa es la gravedad de lo que está pasando, que están quitando las figuras que nos permitieron pasar de una dictadura perfecta a una transición democrática. ¿Quién gobierne? Pues el que diga la ciudadanía, pero para eso debe haber equidad en la contienda, un árbitro imparcial y con la posibilidad de que haya pluralidad, voces distintas en las cámaras”.
El Senador por Querétaro dijo que en estos momentos, para una auténtica Reforma Electoral atendería otros pendientes prioritarios para el país, como es evitar que el crimen organizado financíe campañas políticas o imponga candidatos que luego trabajen para ellos.
“No podemos ser pichicatos con la democracia. Esta sin duda es una reforma retrógrada, es quitar instituciones que nos sirvieron a tener un esquema más democrático; justifican que es para ahorrar, pero tienen un despilfarro en la reforma al poder judicial. En lugar que resuelvan el problema de falta de medicinas en el IMSS, le meten más lana, por ejemplo, a la operación de PEMEX, que en lugar de apostarle a donde sí es negocio, que es la extracción de petróleo, le apuestan a la refinería, y en lugar de que baje la deuda de Pemex va aumentando y cada vez nos cuesta más dinero”.





