La presunta muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, en una operación del ejército mexicano, abre un escenario de alta incertidumbre para el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado uno de los grupos criminales más poderosos y violentos del país.

En menos de una década, el CJNG pasó de ser una estructura regional a una organización con presencia en gran parte del territorio nacional, disputando rutas, mercados y zonas estratégicas a rivales históricos como el Cartel de Sinaloa. Su expansión se sostuvo en el tráfico de drogas sintéticas —metanfetamina y fentanilo—, además de cocaína y heroína, así como en actividades paralelas como la extorsión.

Especialistas advierten que la desaparición de su líder podría detonar tensiones internas y nuevos ciclos de violencia. David Mora, analista sénior del International Crisis Group, señala que el CJNG no solo consolidó poder militar, sino también control sobre mercados criminales diversificados, incluyendo sectores económicos como agricultura y minería.

Origen y ascenso

El CJNG tiene raíces en un brazo armado vinculado al Cartel de Sinaloa, del que se escindió tras la muerte de Ignacio Coronel. Bajo el liderazgo de Oseguera Cervantes, la organización se fortaleció a través de confrontaciones directas con grupos como Los Zetas, ganando notoriedad por su violencia y capacidad operativa.

“El Mencho” construyó su liderazgo evitando que alguna célula adquiriera suficiente fuerza para desafiar el mando central. Esa estrategia, según analistas, complica ahora la definición de una sucesión clara.

Vacío de poder

Entre los nombres señalados en el pasado como posibles relevos figura Rubén Oseguera González, “El Menchito”, extraditado a Estados Unidos. Otros lugartenientes han sido detenidos o asesinados, lo que incrementa la opacidad sobre el futuro liderazgo.

De acuerdo con la DEA, el CJNG mantiene redes internacionales de tráfico y lavado de dinero, apoyadas en su brazo financiero, “Los Cuinis”. Esta estructura podría jugar un papel clave en la estabilidad interna del grupo durante el reacomodo.

Escenario abierto

Expertos coinciden en que el descabezamiento de un cartel no implica su desaparición. Por el contrario, la historia reciente del crimen organizado en México muestra que estos procesos suelen derivar en disputas internas, fragmentación o reconfiguración de alianzas.

Mientras las autoridades refuerzan operativos en diversos estados, la principal incógnita es si el CJNG logrará mantener cohesión o si el vacío de poder derivará en una nueva ola de violencia en regiones donde la organización mantiene disputas activas.

Shares: