En el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia y con el objetivo de visibilizar las aportaciones de este sector poblacional, el Seminario Estudios Paleontológicos inauguró su segunda edición, con la ponencia Paleontólogas en México, sus acciones y quehaceres, el 11 de febrero de 2026.
Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Consejo de Paleontología (Conpal), la iniciativa busca ampliar la difusión y divulgación de los temas relativos a la disciplina.
Así lo informó el presidente del Conpal, Eduardo Corona Martínez, quien, a manera de introducción, relató que, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, las mujeres representan menos de un tercio de la comunidad investigadora a nivel internacional, por lo que es necesario cerrar dicha brecha de género.
Por su parte, la historiadora adscrita al Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Lucero Moreno Rodríguez, dijo que para entender el predominio masculino en las Ciencias de la Tierra se debe considerar que la incursión de las mujeres en la educación superior tiene apenas siglo y medio.
Figuras como la filósofa Hipatia de Alejandría (355/370-415 d.C.) y la científica Marie Curie (1867-1934), añadió, eran una excepcionalidad. En México, las referentes aparecen hasta la década de 1940, entre ellas la arqueóloga Isabel Ramírez Castañeda (1881-1943) y la paleontóloga Gloria Alencáster Ybarra (1926-2018).
La historiadora recordó que la geología es una disciplina que surgió a inicios del siglo XIX, y debido a que el trabajo de campo requería recolectar rocas y traslados continuos, se consideraba que no era una labor apropiada para las mujeres, lo que contribuyó a perpetuar el estereotipo de que se trataba de una actividad masculina.
“Por otro lado, está documentado que ha existido un sesgo de género, el cual ha invisibilizado la práctica geológica de las mujeres, por lo que tenemos una deuda en la recuperación de sus nombres y contribuciones. Un ejemplo de ello es la mexicana Alicia Reyes, la primera estudiante de ingeniería de minas de Latinoamérica, cuya trayectoria abrió el camino a muchas otras”, refirió.
Para contribuir a contrarrestar la exclusión de voces femeninas, la jefa del Departamento de Publicaciones del Instituto de Geología de la UNAM, Sandra Ramos Amézquita, presentó la edición especial de la revista Paleontología Mexicana, volumen 15, dedicado a las mujeres en esta disciplina.
“El número da cuenta de las injusticias testimoniales y hermenéuticas en esta ciencia, muestra las barreras de género que aún persisten y busca enriquecer el acervo académico”, detalló la también socióloga al puntualizar que la carencia de referentes femeninos afecta la forma de crear conocimiento, “empobrece el acervo histórico en Ciencias de la Tierra, lo que deriva en vacíos epistemológicos, por lo que esta publicación aspira a combatir el sesgo”.
El número de la publicación se hizo con perspectiva de género, por lo que todos los artículos fueron revisados por una especialista en la materia, lo que permitió transformar el proceso editorial y constatar que los estudios de género no pertenecen únicamente a las humanidades, sino que también deben aplicarse a otras ciencias.
Por último, la profesora de la Universidad del Mar, Rosalía Guerrero Arenas, consideró que es necesario crear mejores condiciones para incentivar la participación de las mujeres en la ciencia y generar modelos de referencia para las niñas y jóvenes de las generaciones presentes.
La próxima sesión del Seminario de Estudios Paleontológicos tendrá lugar el 16 de abril de 2026.






