Uno de los relatos más difundidos en la cultura ufológica atribuye a la extinta Unión Soviética un presunto incidente militar en Siberia, donde soldados habrían sido convertidos en piedra tras el derribo de una nave extraterrestre.
La historia se originó en un periódico ucraniano en 1993. El artículo describía que tropas soviéticas lanzaron un misil tierra-aire contra un objeto volador no identificado. Tras el impacto, cinco seres emergieron de los restos y se fusionaron en una esfera luminosa que emitió un destello capaz de petrificar a 23 militares.
El caso ganó notoriedad cuando apareció en un archivo de la CIA posteriormente desclasificado. Sin embargo, el documento no corresponde a una investigación propia, sino a una simple reproducción del artículo periodístico ucraniano. No contiene validaciones técnicas, testimonios independientes ni evidencia material.
Durante décadas, la narrativa oficial soviética minimizó públicamente los reportes de ovnis, aunque registros internos revelaron que las autoridades sí documentaban lo que denominaron “fenómenos atmosféricos anormales”. Entre ellos figura un avistamiento reportado el 13 de febrero de 1989 sobre Nalchik, donde testigos describieron un objeto con forma similar a una medusa.
El episodio de los “soldados petrificados” también menciona filtraciones atribuidas a la KGB, pero no existen documentos verificables que confirmen el suceso. Tampoco se han presentado restos físicos, estudios científicos accesibles ni registros militares oficiales que respalden la versión.
En términos documentales, el caso permanece clasificado como una leyenda mediática amplificada por la desclasificación de archivos que, en este caso, solo reflejan la circulación de la historia, no su autenticidad.



