El primer ministro de Canadá, Mark Carney, encabezó una vigilia en memoria de las víctimas del ataque armado ocurrido en Tumbler Ridge, Columbia Británica, que dejó ocho personas fallecidas y 25 heridas.
La ceremonia se realizó frente a la alcaldía de esta localidad minera de aproximadamente 2,300 habitantes. Durante el acto, Carney expresó condolencias a las familias afectadas y afirmó que el país acompaña a la comunidad tras uno de los episodios de violencia más graves en la historia reciente de Canadá.
El mandatario acudió acompañado por líderes de todos los partidos de oposición, en un gesto de unidad nacional. Previo a su mensaje, representantes indígenas locales realizaron oraciones mediante cantos tradicionales.
De acuerdo con la información oficial, el ataque ocurrió el martes cuando Jesse Van Rootselaar, una joven de 18 años, abrió fuego en una escuela, donde murieron cinco estudiantes de entre 12 y 13 años y una educadora de 39 años. Posteriormente se confirmó que también privó de la vida a dos familiares antes de suicidarse.
La Real Policía Montada de Canadá informó que la agresora actuó de manera indiscriminada. Las autoridades continúan investigando el móvil del ataque, mientras se confirmó que la responsable presentaba antecedentes relacionados con su salud mental.
El suceso generó conmoción a nivel nacional. Dirigentes políticos y autoridades reiteraron llamados a la unidad y a la reflexión tras la tragedia.





