El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con impedir la apertura del Puente Internacional Gordie Howe, infraestructura que conectará Detroit con Windsor, Ontario, como parte de una nueva escalada de presiones contra Canadá por disputas económicas y comerciales.
En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que no permitirá la inauguración del puente —de 2.4 kilómetros y con apertura prevista para este año— hasta que Estados Unidos reciba una “compensación completa” y Canadá trate a su país “con justicia y respeto”. También aseguró que iniciará negociaciones “inmediatamente”.
No quedó claro de qué manera el mandatario podría bloquear la apertura del puente, cuya construcción principal ya concluyó y se encuentra en fase de pruebas.
Trump sostuvo de forma incorrecta que Canadá es propietario tanto del lado canadiense como del estadounidense del puente y que la obra se realizó prácticamente sin contenido estadounidense. En respuesta, el primer ministro canadiense, Mark Carney, informó que sostuvo una conversación con Trump y aseguró que la situación se resolverá.
Carney explicó que Canadá financió completamente el proyecto, que la propiedad es compartida entre el Gobierno canadiense y el estado de Michigan, y que en la construcción participaron empresas siderúrgicas y trabajadores estadounidenses. El acuerdo firmado en 2012 establece que todo el hierro y el acero utilizados deben producirse en Estados Unidos o Canadá, sin favorecer a ninguno de los dos países.
El puente, con un costo superior a los 4 mil millones de dólares, será operado y mantenido por Canadá, aunque su propiedad será conjunta. El alcalde de Windsor, Drew Dilkens, confirmó que se utilizó acero estadounidense en el tramo correspondiente a Michigan y calificó las declaraciones de Trump como “una locura”.
La amenaza se suma a una serie de ataques recientes del presidente estadounidense contra Canadá, intensificados tras un discurso de Carney en Davos en el que llamó a las potencias medias a unirse frente a las superpotencias. Trump ha advertido sobre la descertificación de aviones fabricados en Canadá, aranceles de hasta 50 % a aeronaves canadienses y posibles tarifas del 100 % a productos canadienses si Ottawa profundiza su relación comercial con China.
Canadá y China anunciaron recientemente una nueva alianza estratégica, que incluye la flexibilización de aranceles a vehículos eléctricos chinos y la reducción de barreras a exportaciones agrícolas canadienses.
La tensión bilateral ocurre previo a la revisión programada del T-MEC este año. Trump también criticó que Ontario retirara bebidas alcohólicas estadounidenses de los estantes como represalia por aranceles previos, pese a que durante su primer mandato calificó al puente Gordie Howe como un “vínculo económico vital” entre ambos países.
La senadora demócrata por Michigan, Elissa Slotkin, advirtió que bloquear el proyecto tendría consecuencias graves para la economía estatal y acusó al presidente de castigar a los habitantes de Michigan por una guerra comercial iniciada por su propia administración.






