La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, se perfila para devolverle la mayoría absoluta a su Partido Liberal Democrático (PLD) en la Cámara Baja del Parlamento, tras las elecciones legislativas anticipadas celebradas este domingo 8 de febrero, según las primeras proyecciones de los medios japoneses.
De acuerdo con estimaciones de la cadena pública NHK, basadas en encuestas a boca de urna, el PLD obtendría entre 274 y 328 escaños, frente a los 198 que tenía antes de la disolución de la cámara, en un Parlamento de 465 asientos. Con ello, el partido gobernante superaría con holgura los 233 escaños necesarios para recuperar la mayoría absoluta.
El PLD, que ha gobernado Japón de manera casi ininterrumpida durante décadas, consolidaría así el liderazgo de Takaichi, figura emblemática del ala ultraconservadora del partido.
“Política fiscal responsable”
Tras conocerse los primeros resultados, Takaichi declaró en televisión que su gobierno ha insistido “constantemente en la importancia de una política fiscal responsable y proactiva”, y aseguró que su objetivo es “construir una economía fuerte y resiliente”. Sus palabras llegan después de que sus primeros anuncios como primera ministra generaran inquietud en los mercados y provocaran un alza en los rendimientos de los bonos del Estado japonés.
Otros medios confirmaron la tendencia favorable al oficialismo. La agencia Kyodo señaló que el PLD ganaría “al menos” 233 escaños, y hasta 261 si se suma el respaldo del partido Ishin. Por su parte, la agencia Jiji estimó que la coalición gobernante podría alcanzar alrededor de 300 escaños en la Cámara Baja. Las encuestas previas ya anticipaban una victoria contundente del oficialismo.
Oposición debilitada y reforma constitucional en juego
El gran derrotado de la jornada sería la nueva Alianza Reformista Centrista, integrada por el Partido Democrático Constitucional (PDC) y el budista Komeito, exaliado del PLD que rompió la coalición tras la elección de Takaichi como líder. Según las proyecciones, esta alianza obtendría apenas entre 37 y 91 escaños, muy por debajo de los 172 que sumaban antes del adelanto electoral.
“Los resultados parecen ser muy duros, pero tenemos que aceptarlos”, reconoció Yoshihiko Noda, uno de los líderes de la nueva formación y dirigente del PDC.
Ahora, la atención se centra en si la coalición gobernante logrará superar los 310 escaños —los dos tercios de la Cámara Baja— que le permitirían aprobar leyes rechazadas por la Cámara Alta, donde el PLD y sus aliados se encuentran en minoría. Alcanzar ese umbral sería clave para avanzar en una eventual reforma de la Constitución japonesa, uno de los objetivos más ambiciosos del proyecto político de Takaichi.





