La Guardia Revolucionaria de Irán interceptó dos buques petroleros con tripulaciones extranjeras en aguas del Golfo Pérsico, bajo cargos de “contrabando de combustible”, informó este jueves la agencia de noticias Tasnim, en un contexto de creciente tensión regional.
De acuerdo con el reporte, en ambas embarcaciones se encontraron más de un millón de litros de combustible —alrededor de 6 mil 300 barriles— y un total de 15 tripulantes extranjeros fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales iraníes. Hasta el momento, no se ha dado a conocer la bandera de los buques ni la nacionalidad de los detenidos.
Los navíos fueron capturados cerca de la isla iraní de Farsi, tras labores de vigilancia, inteligencia e intercepción realizadas por las fuerzas navales de la Guardia Revolucionaria Islámica. Según Tasnim, los barcos habrían estado involucrados en operaciones de contrabando durante varios meses.
La incautación ocurre días antes de que Irán y Estados Unidos sostengan nuevas conversaciones en Omán sobre el programa nuclear iraní, las primeras tras la guerra de 12 días que Israel lanzó contra Irán en junio. Este episodio también se da luego de que Washington desplazara un grupo naval al Golfo Pérsico, en respuesta a la represión de protestas antigubernamentales en territorio iraní.
El presidente estadounidense Donald Trump ha intensificado la presión sobre Teherán, advirtiendo que su país podría responder con acciones militares ante el asesinato de manifestantes o eventuales ejecuciones masivas. Mientras tanto, Washington busca que en las conversaciones también se aborde el programa de misiles balísticos iraníes, una postura que Teherán rechaza.
Irán ha realizado múltiples incautaciones similares en los últimos meses, particularmente en el estrecho de Ormuz, un paso marítimo estratégico por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas natural licuado que se consume a nivel mundial. En diciembre pasado, las autoridades iraníes detuvieron un petrolero extranjero con 16 tripulantes, y en noviembre se registró otro caso similar.
Aunque Irán no cobra aranceles a los buques que cruzan el estrecho, el gobierno sostiene que muchos de estos casos involucran combustible subsidiado que es robado dentro del país y vendido en el extranjero a precios internacionales, lo que representa pérdidas millonarias para el Estado y financia redes de contrabando.
Occidente ha acusado a Irán de ataques previos contra embarcaciones petroleras en la región, incluidos incidentes con minas lapa en 2019 y un ataque con drones en 2021 que dejó dos tripulantes europeos muertos. Estos hechos se intensificaron tras la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear de 2015 durante el primer mandato de Trump.





