Un estudio científico advierte que algunas regiones tropicales podrían calentarse de forma mucho más drástica de lo previsto conforme avance el cambio climático, de acuerdo con evidencia obtenida a partir del análisis del pasado geológico de la Tierra.
La investigación, publicada en la revista PNAS, se basó en sedimentos lacustres de los Andes colombianos, los cuales permiten reconstruir la evolución de la temperatura terrestre a lo largo de millones de años.
Los científicos se enfocaron en el Plioceno, periodo ocurrido hace entre 2.5 y 5 millones de años, cuando la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera era similar a la actual. En esa etapa, la temperatura media del planeta fue entre 2.5 y 4 grados centígrados mayor que hoy, y Groenlandia se encontraba prácticamente libre de hielo.
De acuerdo con el estudio, durante el Plioceno las tierras tropicales se calentaron casi el doble que los océanos, una diferencia que no había sido cuantificada con precisión hasta ahora. En particular, la región terrestre de los Andes tropicales fue 3.7 grados más cálida que en la actualidad, mientras que la superficie del océano tropical solo aumentó 1.9 grados.
El análisis fue posible gracias a un núcleo sedimentario de 580 metros, extraído en 1988 de la cuenca de Bogotá, cuyos sedimentos se han conservado de forma casi intacta desde finales del Plioceno. Al estudiar grasas bacterianas presentes en el núcleo, el equipo reconstruyó un registro continuo de temperatura desde esa época hasta el inicio de las glaciaciones del Pleistoceno.
Los investigadores señalan que durante el Plioceno tardío, el océano Pacífico mantuvo condiciones similares a un El Niño casi permanente, lo que intensificó el calentamiento en los Andes tropicales. Este dato resulta especialmente relevante, ya que los eventos modernos de El Niño ya han provocado sequías y aumentos significativos de temperatura en la región.
Expertos advierten que, si este fenómeno ocurre con mayor frecuencia debido al cambio climático, los trópicos podrían enfrentar impactos severos, pese a no calentarse tan rápido como regiones polares. En zonas donde las temperaturas ya son elevadas, incluso pequeños aumentos pueden superar los límites de tolerancia humana y ecológica.
Los autores del estudio subrayaron que alrededor del 40 % de la población mundial vive en regiones tropicales, pero existe poca evidencia directa sobre cómo responden estas zonas al calentamiento global. Por ello, concluyen que es urgente prestar mayor atención a los cambios regionales, a fin de anticipar riesgos y preparar a las comunidades ante escenarios climáticos más extremos.






