El precio del oro y la plata registró fuertes caídas al inicio de la semana, en un movimiento que sorprendió a los mercados pese a que ambos metales son considerados activos refugio en contextos de incertidumbre económica.
De acuerdo con datos de Bloomberg, retomados por EFE, el oro retrocedía 4.6 % la noche de este lunes, para cotizarse en 4,669.34 dólares la onza, aunque durante la sesión llegó a caer hasta 10 %, tocando un mínimo intradía de 4,402.95 dólares. El viernes pasado, el metal amarillo ya había sufrido una baja de 8.95 %, su peor jornada desde abril de 2013.
Con este ajuste, el oro se aleja de los máximos históricos alcanzados el 29 de enero, cuando llegó a 5,595.47 dólares la onza, acumulando desde entonces una pérdida de 16.6 %.
La plata tampoco escapó a la volatilidad. Aunque logró recuperarse parcialmente hacia el cierre de la jornada, llegó a desplomarse más de 16 % durante el día. Finalmente, cotizaba alrededor de los 80 dólares la onza, con una caída de 5.38 %. El viernes previo, el metal registró un hundimiento histórico de 26.36 %, el mayor desde que existen registros oficiales en 1976.
Desde los máximos del 29 de enero, cuando alcanzó 121.65 dólares, la plata acumula una pérdida de 35.6 %.
Analistas atribuyen este comportamiento, en parte, al anuncio de Kevin Warsh como posible próximo presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, en sustitución de Jerome Powell, lo que fortaleció al dólar y modificó las expectativas de política monetaria.
Especialistas de XTB señalaron que los movimientos recientes responden más a factores especulativos que a cambios fundamentales, mientras que analistas de eToro indicaron que, pese a las caídas, los fundamentos del oro permanecen sólidos debido a la demanda sostenida de los bancos centrales. En contraste, advirtieron que la plata sigue siendo más vulnerable tras un periodo de exceso especulativo.
El ajuste de ambos metales refleja un cambio en el ánimo de los inversionistas y un mercado que, de acuerdo con expertos, podría haberse adelantado a escenarios que aún no se materializan.






