El presidente del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN), Martín Arango, afirmó que el descarrilamiento del Tren Interoceánico y la versión oficial que lo reduce a un “exceso de velocidad” constituye uno de los episodios más graves de corrupción, negligencia y manipulación de la justicia en los últimos años.
El dirigente estatal sostuvo que no se trató de un accidente aislado, sino de la consecuencia directa de un modelo de gobierno que sacrifica la verdad, aun cuando el costo sean vidas humanas. Señaló que el caso refleja un aparato de justicia al servicio del poder y una investigación simulada para encubrir responsabilidades.
Arango acusó que esta narrativa oficial exonera a Bobby López Beltrán y desvía la atención sobre decisiones, omisiones y posibles actos de corrupción vinculados al proyecto, atribuyendo la responsabilidad a un supuesto culpable fabricado.
Advirtió que normalizar la corrupción desde el gobierno implica que el costo siempre recae en la ciudadanía y subrayó que el silencio institucional también tiene consecuencias mortales.
Finalmente, señaló que el caso obliga a reforzar la vigilancia sobre los grandes proyectos de infraestructura en el país, incluido el tren México–Querétaro, y afirmó que desde Querétaro el PAN dará seguimiento permanente para evitar que se convierta en otro caso de corrupción o en una tragedia anunciada.






