La última derrota del Barcelona contra la Real Sociedad ha puesto en ebullición la competencia por LaLiga, marcada en la vigésima primera jornada por la confrontación entre el Villarreal y el Real Madrid, a la caza del liderato del equipo azulgrana, que recibe al Oviedo, y con la renovada expectativa del Atlético de Madrid, contra el Mallorca, en su imponente recorrido de nueve triunfos ligueros seguidos en el Metropolitano.
Sin pegada en San Sebastián, con Álex Remiro casi insuperable, el Barcelona de las nueve victorias, que se movía inalterable en la cima de la clasificación, reabrió el margen a sus perseguidores con su primer revés liguero desde octubre, desde que fue derrotado por el Real Madrid en el Bernabéu y todo parecía distinto para ambos equipos, separados ahora por un único punto.
El partido Villarreal-Real Madrid, que se juega el sábado en el estadio de la Cerámica, lanza esta jornada por arriba. De los cuatro aspirantes al título son los primeros en jugar este fin de semana. Y además entre sí. El resultado, siempre que no sea empate, desencadenará más presión sobre el Barcelona o incluso el Atlético de Madrid, tercero a ocho puntos del líder. Está a la misma distancia que el club amarillo, que ha jugado un partido menos que todos ellos.
El 6-1 al Mónaco en la Liga de Campeones ha rearmado al Real Madrid, Álvaro Arbeloa y Vinicius, pendientes aún de la confirmación que supone una prueba de fuego como la de este sábado contra el Villarreal, tan frustrado en el torneo continental como entusiasmado en LaLiga, pero consciente de que ir más allá de la tercera o cuarta plaza depende del éxito este sábado contra el segundo de la tabla.
El equipo de Marcelino García Toral, que perdió terreno con su derrota contra el Betis del pasado domingo, ha sido doblegado cada vez que se ha medido en este curso al Barcelona, al Real Madrid y al Atlético de Madrid. Es su salto pendiente, entre sus 41 puntos y sus 13 victorias en 19 partidos, ocho de ellas concentradas en los diez encuentros más recientes en este torneo.
La victoria también es el único camino para el Real Madrid. Aún en el proceso de construcción de un nuevo proyecto y un nuevo modo, el tiempo para trabajarlo depende de los puntos. Son dos factores ligados e indispensables con un cambio de entrenador como ha ocurrido en el equipo blanco, eliminado de la Copa del Rey, pero muy vivo en la Liga y la Liga de Campeones.
Ganador de sus cuatro últimos partidos en el campeonato español, con la determinación formidable que significa Kylian Mbappé (suma ya 32 goles, 14 de ellos en los nueve duelos más recientes), el Real Madrid reinicia su asalto al liderato. No camina por la primera posición liguera desde la decimotercera cita. Después se cayó de ahí desde el 1-1 en Girona. Necesita más.






