La tradicional bendición de mascotas por el Día de San Antonio Abad se celebró este sábado en el estado de Puebla, en un contexto marcado por el debate nacional tras la reciente prohibición de la venta de animales en la Ciudad de México, una medida impulsada para combatir el maltrato y el comercio ilegal.
Decenas de fieles acudieron con sus mascotas al Templo de San Antonio, en la capital poblana, para participar en la misa y recibir la bendición con agua bendita. Perros, gatos, cuyos y otras especies desfilaron por el atrio acompañados de sus familias. Algunos portaban chamarras, vestidos o lentes; otros llegaron con mochilas o únicamente con correa o pechera. El objetivo fue común: recibir la bendición en la “casa de Dios”.
El sacerdote Raúl Enrique Arias García explicó que la celebración también invita a reflexionar sobre la responsabilidad humana hacia los animales, especialmente ante nuevas disposiciones legales orientadas a erradicar el maltrato. Señaló que la prohibición de venta contribuye a generar conciencia sobre el cuidado responsable y a disminuir prácticas como la reproducción excesiva y las condiciones indignas en que suelen mantenerse a los animales.
Entre los asistentes, Alejandro Méndez retomó la tradición tras varios años de ausencia y acudió con su perro chihuahua y dos cuyos. Se manifestó en contra de la prohibición al considerar que no ataca el problema de fondo y podría incentivar el mercado negro y el tráfico de especies.
En contraste, Michelle Alejandro Totoxintle Téllez respaldó la medida al considerar que puede ayudar a reducir el maltrato y promover una mayor responsabilidad entre los dueños de mascotas.
La celebración volvió así a reunir fe, tradición y debate social, en un país donde los animales de compañía ocupan un lugar creciente en la vida cotidiana y en la agenda pública. A finales de 2025, la capital mexicana prohibió la venta de animales vivos en mercados públicos; la medida comenzó a aplicarse en el Mercado de Sonora, aunque organizaciones civiles advierten que la comercialización en plataformas digitales permanece sin regulación y ha favorecido el mercado negro.






