El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó este miércoles un nuevo arancel del 25 por ciento a “ciertos chips de computación avanzada”, de acuerdo con una hoja informativa difundida por la Casa Blanca. La medida incluye productos como el chip H200 de Nvidia y el MI325X de AMD, aunque contempla exenciones para aquellos semiconductores importados con el objetivo de apoyar la construcción de la cadena de suministro tecnológica dentro de Estados Unidos.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha detallado los criterios que deberán cumplirse para acceder a dichas exenciones y no respondió de inmediato a solicitudes de información adicional. En el mismo documento, el gobierno estadounidense advirtió que el presidente podría imponer en el corto plazo aranceles más amplios a las importaciones de semiconductores y a productos derivados.
La decisión se enmarca en la estrategia de Trump para impulsar la manufactura tecnológica en territorio estadounidense y posicionar al país como líder mundial en inteligencia artificial. Nvidia, cuyos chips son clave para los centros de datos que sostienen los servicios de IA, ha sido uno de los actores centrales de este auge tecnológico y mantiene una relación cercana con la actual administración.
Al justificar el arancel, Trump citó motivos de seguridad nacional y recurrió a la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, que faculta al Ejecutivo a imponer gravámenes a productos específicos cuando se considera que afectan intereses estratégicos del país.
Previamente, el mandatario había señalado que se permitiría a Nvidia vender su chip H200 en China, aunque bajo el esquema de que Estados Unidos retendría el 25 por ciento de los ingresos generados por dichas ventas.
En un comunicado, Nvidia expresó su respaldo a la medida y celebró la decisión de permitir que la industria estadounidense de semiconductores compita para fortalecer el empleo y la manufactura nacional. La empresa afirmó que ofrecer el chip H200 a clientes comerciales aprobados por el Departamento de Comercio representa un equilibrio favorable para Estados Unidos. Por su parte, AMD aseguró que cumple con todas las leyes y políticas de control de exportaciones del país.
No es la primera ocasión en que Trump plantea exenciones arancelarias como incentivo para fabricar en Estados Unidos. En agosto pasado, el presidente amenazó con imponer gravámenes de hasta 100 por ciento a chips y semiconductores, aunque aclaró que las empresas que produjeran dentro del país podrían evitar ese cargo.
La inteligencia artificial se ha convertido en un eje central del segundo mandato de Trump, quien ha firmado diversos decretos en materia tecnológica y promovido un plan de acción para reducir regulaciones y acelerar la adopción y el desarrollo de la IA. No obstante, figuras del sector, incluido el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, han criticado en el pasado los controles estrictos de exportación hacia China, al considerar que estos pueden incentivar la innovación en ese país.
La política comercial de Trump ha colocado a empresas como Nvidia y AMD en el centro de las tensiones con China. En agosto, ambas compañías informaron que pagarían al gobierno estadounidense el 15 por ciento de los ingresos obtenidos por la venta de ciertos chips en el mercado chino, acuerdo que se refería a generaciones anteriores de sus productos.
En febrero, Trump ya había anunciado su intención de imponer aranceles del 25 por ciento a los chips a partir de abril. Sin embargo, fue meses después cuando su administración inició formalmente la investigación sobre importaciones de semiconductores, paso previo para la aplicación de aranceles bajo la sección 232, un mecanismo distinto a otros gravámenes que actualmente enfrentan impugnaciones ante la Corte Suprema.
La de Hoy Querétaro






