A una semana de la captura del presidente Nicolás Maduro en un operativo militar estadounidense, la actividad en Caracas se normaliza de manera gradual durante el día, aunque el clima de tensión se mantiene al caer la noche con un mayor despliegue de seguridad.
Familias vuelven a acudir a centros comerciales y los supermercados operan sin desabasto visible, luego de que en los primeros días posteriores al operativo se registraran compras de pánico de productos básicos como agua y papel sanitario. Las escenas diurnas se asemejan a las de una ciudad en aparente normalidad, pese a haber sido escenario de un ataque militar días atrás.
El comportamiento urbano cambia en horario nocturno. Comercios ligados a la vida nocturna operan con restricciones o permanecen cerrados, en un contexto que habitantes describen como una ley seca no oficial. Bares y discotecas suspendieron actividades o redujeron horarios, y zonas tradicionalmente activas, como Las Mercedes, presentan baja afluencia.
Residentes reportan presencia de grupos armados y colectivos afines al chavismo que intimidan a la población durante la noche, lo que ha provocado que la mayoría de las personas se resguarden en sus hogares desde tempranas horas. También se ha observado un aumento de patrullajes y retenes de la policía y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar, con revisiones de identidad y dispositivos móviles, en un despliegue comparable al de la crisis poselectoral de 2024.
En el centro de la capital han aparecido grafitis en apoyo a la liberación de Maduro, aunque las movilizaciones convocadas por el gobierno no alcanzaron la magnitud de otras etapas del chavismo. Paralelamente, familiares de personas detenidas mantienen vigilias a la espera de su liberación.
El reinicio del ciclo escolar a partir del lunes marca un intento de retorno a la normalidad. La educación básica retomará actividades presenciales, lo que se espera incremente la movilidad urbana. En contraste, el sector universitario mantendrá esquemas mixtos, con clases virtuales y reapertura administrativa parcial.
La Universidad Central de Venezuela informó que el regreso será escalonado, con facultades que inician actividades esta semana, otras a partir del 19 de enero y algunas sin fecha definida, reflejando que, aunque la rutina comienza a restablecerse, la normalidad plena aún no se consolida en la capital venezolana.





