Más de 1.000 manifestaciones están previstas para este fin de semana en todo Estados Unidos para exigir que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) abandone las comunidades locales, tras la convocatoria de una coalición nacional de organizaciones defensoras de inmigrantes y derechos civiles.
Las protestas, coordinadas bajo el lema “ICE Out For Good”, se realizarán sábado y domingo como respuesta a lo que la coalición califica como una “escalada de violencia de ICE en nuestras comunidades”, particularmente tras la muerte de Renee Nicole Good, así como a lo que describen como un patrón sostenido de abusos en comunidades marginadas.
La coalición —integrada, entre otros, por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y el movimiento 50501— aseguró que las acciones serán “no violentas, legales y dirigidas por la comunidad”, con el objetivo de honrar a las personas fallecidas en enfrentamientos con agentes de ICE y exigir rendición de cuentas.
Las protestas se intensificaron en Minneapolis desde la noche del viernes, donde cientos de personas salieron a las calles para manifestarse por la muerte de Good, una madre de tres hijos que falleció tras recibir disparos de un agente de ICE durante un operativo migratorio del gobierno del presidente Donald Trump.
Las autoridades locales informaron que al menos 30 personas fueron detenidas y posteriormente liberadas luego de que la Policía de Minneapolis declarara ilegal una concentración frente a un hotel del centro de la ciudad, donde manifestantes creían que se alojaban agentes federales. Durante la protesta se registraron golpes a ventanas, uso de silbatos y luces, así como el lanzamiento de objetos contra agentes y vehículos policiales.
La Policía indicó que la declaración de asamblea ilegal ocurrió tras reportes de intentos de ingreso forzado al hotel y daños a la propiedad en una segunda sede. Un agente resultó con heridas leves.
Renee Nicole Good, ciudadana estadounidense de 37 años, murió el miércoles por la mañana cuando un agente de ICE disparó contra su vehículo durante un enfrentamiento. El Departamento de Seguridad Nacional sostuvo que el agente actuó en “defensa propia”, al afirmar que la mujer intentó embestir a los oficiales con su automóvil.
Esa versión ha sido cuestionada por autoridades estatales y locales, quienes señalan que los videos del incidente no respaldan la justificación oficial, en un contexto marcado por el despliegue de unos 2.000 agentes federales como parte de la ofensiva migratoria del gobierno federal.
El presidente Donald Trump respaldó públicamente la versión del Departamento de Seguridad Nacional y responsabilizó a la “izquierda radical” de, según dijo, amenazar y atacar de manera constante a agentes del orden y de ICE.





