El papa León XIV animó este sábado a miles de jóvenes reunidos en el Vaticano a enfrentar la soledad y a construir relaciones auténticas en un mundo donde, advirtió, predominan “los ‘enlaces’ sin relación y los ‘me gusta’ sin afecto”, dinámicas que —dijo— terminan por alejarnos de la verdad.
Durante una audiencia celebrada en el Aula Pablo VI con jóvenes de las diócesis de Roma, el pontífice subrayó que una vida basada únicamente en interacciones digitales vacías genera decepción y sufrimiento. “Una vida de ‘enlaces’ sin relación o de ‘me gusta’ sin afecto nos decepciona, porque estamos hechos para la verdad: cuando falta, sufrimos”, afirmó.
León XIV abordó los sentimientos de aislamiento que muchos jóvenes experimentan en la actualidad y reconoció que la soledad puede sentirse incluso en medio de la multitud. “Cuando el gris apaga los colores de la vida, uno puede sentirse solo incluso entre muchos”, expresó al responder a Mateo, uno de los jóvenes que compartió su preocupación por la confusión y la desilusión que viven las nuevas generaciones.
El papa advirtió que la soledad muestra su “peor rostro” cuando no se escucha al otro y se vive inmerso en el ruido de las opiniones y en imágenes fragmentadas. “No se nos escucha porque estamos sumidos en el ruido de las opiniones; no vemos nada porque estamos cegados por imágenes fragmentadas”, señaló.
En este contexto, pidió a los jóvenes afinar su sensibilidad frente a los momentos de desesperación y acercarse al prójimo, al recordar que “cada uno permanece solo si solo se mira a sí mismo”. Ante la pregunta de qué espera de ellos, los exhortó a actuar “con alegría y tenacidad”, sin desanimarse por la falta de reconocimiento inmediato.
“No esperen que el mundo los reciba con los brazos abiertos. La publicidad, que debe vender algo para consumir, tiene más audiencia que el testimonio, que quiere construir amistades sinceras”, apuntó.
León XIV recordó además su participación en la Vigilia del Jubileo de los Jóvenes en Tor Vergata, su primer gran encuentro como papa con este sector, donde más de un millón de personas escucharon su mensaje sobre la amistad como “camino hacia la paz”. También citó a su predecesor, el papa Francisco, al señalar que un corazón lleno de distracciones “no encuentra el camino”, mientras que quien busca la verdad comienza a liberarse de lo que lo bloquea.
“La insatisfacción es eco de la verdad; no debe asustarles, porque revela el vacío que ocupa la vida cuando se reduce a un simple instrumento”, añadió, al tiempo que recordó que el verdadero bien “no se puede comprar con dinero ni conquistar con armas, sino que se debe dar”.
Antes de su discurso, el pontífice recordó a las víctimas del incendio en una discoteca de Crans-Montana, en Suiza, que cobró la vida de 40 jóvenes, entre ellos seis italianos, y pidió oraciones por sus familias. También se dirigió a quienes no pudieron ingresar al Aula Pablo VI y siguieron la audiencia desde pantallas instaladas en el exterior y en la plaza de San Pedro.
“Me gustaría que todos pudiésemos estar realmente juntos, no solo a través de la pantalla, sino en persona”, expresó, al reafirmar su llamado a construir relaciones auténticas y duraderas. “Es mejor encontrarnos en persona que a través de la pantalla”, concluyó.





