El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció este viernes “protección y seguridad del gobierno” a largo plazo a empresas petroleras nacionales e internacionales, y las urgió a invertir en Venezuela, durante una reunión celebrada en la Casa Blanca con directivos de las principales compañías del sector energético a nivel mundial.
De acuerdo con Trump, el plan contempla que las petroleras estadounidenses inviertan al menos 100 mil millones de dólares de capital privado —sin recursos del gobierno— para rehabilitar la infraestructura energética del país sudamericano y aumentar gradualmente la producción de crudo.
La propuesta surge en un contexto de incertidumbre política en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro y el inicio de una transición encabezada por la presidenta interina Delcy Rodríguez. Trump afirmó que su administración busca disipar los temores del sector energético frente a la inestabilidad que atraviesa el país caribeño.
Durante el encuentro, el director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, advirtió que Venezuela requiere “cambios significativos” en su marco legal y comercial para resultar atractiva a la inversión extranjera. Señaló que las condiciones actuales dificultan cualquier decisión de inversión por parte de la empresa.
En contraste, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, expresó una postura más favorable y aseguró que la petrolera española está preparada para “invertir con fuerza” en Venezuela. Detalló que actualmente producen alrededor de 45 mil barriles diarios y que el objetivo es triplicar esa cifra hasta alcanzar aproximadamente 135 mil barriles diarios en los próximos tres años.
Imaz destacó que Repsol ya opera en Venezuela y es responsable de cerca de la mitad de la generación eléctrica del país, además de refrendar su compromiso de inversión tanto en territorio venezolano como en Estados Unidos. Chevron, la única petrolera estadounidense que aún opera en Venezuela, también participó en el encuentro.
Trump afirmó además que su gobierno asumirá el control de las ventas de petróleo venezolano y aseguró que, de no hacerlo Washington, Rusia y China lo habrían hecho primero. Incluso invitó a ambos países a comprar el crudo venezolano que gestione Estados Unidos “que necesiten”.
En el plano político, Trump señaló que Delcy Rodríguez “parece ser un aliado” de Estados Unidos y confió en que continúe siéndolo durante la transición. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, explicó que Washington contempla tres fases para Venezuela: estabilización bajo el gobierno interino, recuperación económica y, finalmente, el restablecimiento de una economía “normal” en beneficio de la población.
Trump también confirmó que recibirá en la Casa Blanca a la opositora venezolana María Corina Machado la próxima semana para dialogar sobre su posible papel en el futuro político del país.
Finalmente, el mandatario abordó otros temas internacionales, como Groenlandia, al afirmar que Estados Unidos “hará algo” para evitar que Rusia o China tomen control del territorio, argumentando razones de seguridad nacional.
El encuentro dejó claro que la administración Trump busca reposicionar a Venezuela en el mapa energético mundial bajo un nuevo esquema político y económico, con fuerte protagonismo de las empresas petroleras internacionales.




