La comparecencia de Nicolás Maduro este lunes ante la justicia federal de Estados Unidos en Nueva York no solo concentró la atención por las acusaciones en su contra, sino por la figura que encabezará su defensa legal: el abogado estadounidense Barry Pollack, uno de los litigantes penales más reconocidos del país.
Pollack es el abogado privado de Maduro, quien enfrenta cargos por conspiración para el narcotráfico, conspiración para la importación de cocaína, así como posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos. Durante la audiencia, el exmandatario venezolano se declaró inocente de todos los cargos, denunció haber sido secuestrado y sostuvo que sigue siendo el presidente de Venezuela.
Con 61 años de edad, Pollack es socio del bufete Harris St. Laurent & Wechsler, con sede en Wall Street, a pocos minutos del tribunal federal de Manhattan donde se llevó a cabo la audiencia. Además, es profesor del Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown y expresidente de la Asociación Nacional de Abogados de Defensa Penal de Estados Unidos.
De acuerdo con el perfil de su despacho, Pollack es considerado uno de los abogados litigantes más destacados del país, con más de tres décadas de experiencia en casos complejos, delicados y de alto perfil. El ranking legal Chambers USA lo describe como un abogado “minucioso y reflexivo”, con gran habilidad para comunicarse con los jurados.
Entre sus casos más notorios se encuentra la liberación de Julian Assange en 2024, tras negociar un acuerdo de culpabilidad que permitió al fundador de WikiLeaks recuperar su libertad luego de más de una década entre encierro y asilo. También logró la absolución de un exejecutivo de Enron acusado de fraude criminal y la liberación de personas encarceladas injustamente, como Martin Tankleff, quien pasó 17 años en prisión.
Durante la audiencia de Maduro, Pollack adelantó que la defensa impulsará una disputa legal extensa basada en la ilegalidad de la captura del exmandatario, a la que calificó como un “secuestro militar”. Especialistas en derecho internacional coincidieron en que la operación estadounidense violó normas fundamentales del derecho internacional, al no contar con autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, ni justificarse como legítima defensa o con consentimiento del Estado venezolano.
Otro eje central de la estrategia legal será el argumento de inmunidad como jefe de Estado. Expertos señalan que este punto tiene mayor peso en el derecho internacional, aunque reconocen que en los tribunales estadounidenses suele prevalecer el derecho interno sobre los tratados internacionales, como ocurrió en el precedente del general panameño Manuel Noriega.
El caso de Maduro, advierten analistas, exhibe nuevamente la tensión entre el derecho internacional y el sistema jurídico de Estados Unidos, un conflicto que marcará el desarrollo de uno de los procesos judiciales más controvertidos de los últimos años.





