BRASILIA.— El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, salió este jueves de un hospital en Brasilia y fue trasladado nuevamente a la sede de la Policía Federal, donde cumple una condena de 27 años de prisión por encabezar un intento de golpe de Estado para mantenerse en el poder.
El Hospital DF Star confirmó que Bolsonaro fue dado de alta una semana después de someterse a una cirugía por doble hernia, procedimiento que se realizó sin complicaciones y al que siguieron intervenciones médicas menores. El Supremo Tribunal Federal (STF) autorizó de manera excepcional su salida del centro de reclusión para recibir atención médica.
El juez Alexandre de Moraes, integrante del STF y quien dictó la sentencia contra el exmandatario, rechazó la solicitud de Bolsonaro para continuar en arresto domiciliario tras abandonar el hospital, por lo que ordenó su regreso inmediato a custodia policial.
Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022, ha sido sometido a múltiples procedimientos médicos desde que fue apuñalado en el abdomen durante un mitin de campaña en 2018. Actualmente permanece recluido en una habitación de aproximadamente 12 metros cuadrados dentro de la sede de la Policía Federal en Brasilia, equipada con cama, baño privado, aire acondicionado, televisor y escritorio, sin contacto con otros internos.
En septiembre, Bolsonaro y varios de sus aliados fueron declarados culpables por un panel de jueces del STF de intentar socavar el sistema democrático tras su derrota electoral en 2022. De acuerdo con la sentencia, el complot incluía planes para asesinar al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, al vicepresidente Geraldo Alckmin y al propio De Moraes, así como fomentar una insurrección en 2023.
El exmandatario también fue condenado por encabezar una organización criminal armada e intentar la abolición violenta del Estado democrático de derecho, cargos que ha negado de manera reiterada.
En diciembre, Bolsonaro volvió a generar impacto político al anunciar que su hijo mayor, el senador Flávio Bolsonaro, será el candidato presidencial de su partido en las elecciones del próximo año, en un intento por disputar el poder a Lula. Ni Flávio Bolsonaro ni la ex primera dama Michelle Bolsonaro emitieron comentarios sobre el regreso del exgobernante a prisión, aunque ella escribió en redes sociales que “hay un Brasil de gente buena que te ama y reza por ti” y que “superarán los días malos”.





