El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó que sectores de poder en Estados Unidos construyen una “realidad virtual” con el objetivo de imponer un modelo de dominación colonial y robar los recursos naturales del país, en medio de la escalada de tensiones con Washington por el despliegue militar estadounidense en el Caribe.
Durante un acto de entrega de obras comunitarias, transmitido por el canal estatal VTV, Maduro afirmó que es “imposible” que desde Estados Unidos se imponga a Venezuela un esquema de control externo, al tiempo que reiteró que su gobierno enfrenta una “guerra psicológica” destinada, según dijo, a alterar la paz interna y promover un cambio de régimen.
Las declaraciones se producen luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara el pasado 17 de diciembre que Venezuela habría retirado derechos petroleros a empresas de su país y manifestara su intención de recuperarlos. Caracas rechazó de inmediato esos señalamientos y subrayó que los recursos energéticos pertenecen exclusivamente a la nación venezolana.
Maduro insistió en su llamado al diálogo con Washington, siempre —dijo— sobre la base del respeto mutuo, y aseguró que Venezuela mantiene la disposición a conversar para superar proyectos que calificó como “fracasados” durante más de 25 años.
Desde el inicio del despliegue aeronaval estadounidense en el Caribe, en agosto pasado, el mandatario venezolano ha reiterado su invitación al diálogo. A finales de septiembre, su gobierno informó del envío de una carta a Trump en la que rechazaba las acusaciones de narcotráfico y proponía una vía de negociación. Posteriormente, el 3 de diciembre, Maduro reveló que sostuvo una llamada telefónica con el presidente estadounidense, la cual describió como cordial y respetuosa, aunque sin ofrecer detalles.
De manera oficial, Washington sostiene que su estrategia hacia Venezuela busca frenar el narcotráfico y recuperar los derechos petroleros de empresas estadounidenses, sin declarar abiertamente un objetivo de destitución del gobierno venezolano.
Venezuela, por su parte, ha negado las acusaciones de narcotráfico y calificó como “piratería” la reciente confiscación de dos buques que transportaban crudo, luego de que Estados Unidos anunciara un bloqueo a petroleros sancionados que entren o salgan del país caribeño.




