Las autoridades ucranianas reportaron este sábado un ataque ruso de gran escala contra diversas regiones del país, con el lanzamiento de 653 drones y 51 misiles, que provocaron impactos en 29 puntos del territorio y dejaron al menos seis civiles heridos, además de afectar infraestructura energética, de transporte y servicios básicos.
De acuerdo con el informe matutino de la Fuerza Aérea de Ucrania, fueron utilizados más de 300 drones Shahed, de los cuales 585 aparatos no tripulados en total fueron neutralizados. Rusia también disparó tres misiles aerobalísticos Kh-47M2 Kinzhal, 34 misiles de crucero Kh-101, Iskander-K y Kalibr —con 29 interceptados—, así como 14 misiles balísticos Iskander-M y KN-23, de los cuales solo uno fue derribado.
El ataque causó daños en infraestructura eléctrica y de calefacción en Kiev, Cherníguiv, Zaporiyia, Leópolis y Dnipropetrovsk, informó el viceprimer ministro Oleksí Kuleba. En Odesa, parte de la población se quedó sin suministro de agua y resultaron afectadas instalaciones portuarias.
Las autoridades advirtieron que la ofensiva continúa y pidieron a la población seguir medidas de seguridad ante la presencia de drones en el espacio aéreo.
En la región de Kiev, tres personas resultaron heridas y una estación de tren en Fastiv sufrió daños, afectando el tráfico ferroviario de cercanías. En Novi Petrivtski se incendiaron un almacén y tres camiones. En Dnipropetrovsk, un ataque con misil dejó heridos a dos hombres de 37 y 65 años, y a una mujer de 75.
Los reportes también señalan incendios tras impactos de drones en viviendas e infraestructura esencial en Cherníguiv, mientras que en Lutsk, cerca de Polonia, un ataque con drones provocó un incendio en un almacén de alimentos.
El gobierno ucraniano calificó la ofensiva como un golpe sistemático contra ciudades, instalaciones energéticas y rutas logísticas, asegurando que las labores de reparación ya están en marcha.






