El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario venezolano Nicolás Maduro sostuvieron una conversación telefónica el 21 de noviembre, una llamada de alto voltaje político que fue revelada inicialmente por The New York Times y confirmada después por el propio Trump:
“No puedo decir si fue una buena o mala llamada, fue solo una llamada”, declaró el fin de semana.
La agencia Reuters y el Miami Herald publicaron detalles adicionales que describen el diálogo como un último intento de Washington para forzar la salida inmediata de Maduro y evitar una confrontación directa en Venezuela.
El ultimátum de Trump: renuncia inmediata y salida del país
De acuerdo con el Miami Herald, un testigo presente durante la conversación aseguró que Trump ofreció a Maduro una “tabla de salvación”:
un salvoconducto para él, su esposa Cilia Flores y su hijo, siempre y cuando renunciara sin resistencia y abandonara Venezuela de inmediato.
La oferta fue rechazada.
Los tres puntos que hicieron fracasar la negociación
Según Reuters y el Herald, la llamada, que duró menos de 15 minutos, se estancó rápidamente por tres exigencias de Maduro:
- Amnistía total para él y toda su cúpula, lo que incluía el fin de sanciones, el cierre de investigaciones estadounidenses y la eliminación del caso que enfrenta ante la Corte Penal Internacional.
→ Trump dijo no. - Mantener el control de las Fuerzas Armadas, un modelo similar al pacto de transición que benefició al sandinismo tras la elección de Violeta Chamorro en Nicaragua en 1991.
→ Washington se negó. - Renunciar, pero no de inmediato.
→ Estados Unidos exigía una salida instantánea.
Con estos desacuerdos, la conversación terminó sin avances.
Trump no cede y la presión aumenta
Reuters señala que Trump no concedió ninguna de las peticiones de Maduro, insistiendo en que su tiempo “se está acabando”.
La agencia también afirma que el presidente venezolano pidió el levantamiento de sanciones para más de 100 funcionarios de su gobierno, muchos acusados en EE.UU. de narcotráfico, corrupción o violaciones a los derechos humanos.
Un diálogo tenso que marca un nuevo punto crítico
A pesar del hermetismo oficial, la filtración de la llamada confirma que Washington está intensificando su presión para forzar un cambio político en Caracas, mientras Maduro intenta negociar su supervivencia política y legal.
La llamada —que Trump calificó únicamente como “una llamada”— podría convertirse en un hito decisivo en la relación bilateral, marcada desde hace años por sanciones, amenazas, recompensas y crisis institucionales.





