El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a desafiar a la Corte Suprema al presentar este viernes un nuevo recurso para intentar anular la condena de 27 años y tres meses de prisión que le fue impuesta por encabezar un complot destinado a impedir la toma de posesión del actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.

La maniobra legal ocurre a pesar de que el Supremo Tribunal Federal (STF) ya había declarado firme la sentencia el 25 de noviembre y dado por concluido el proceso.

La estrategia jurídica del bolsonarismo

Los abogados del exmandatario buscan que el caso sea revisado por un colegiado más amplio del Supremo y que se mantenga el voto del magistrado Luiz Fux, el único que se manifestó a favor de la nulidad del proceso y la absolución del exgobernante de ultraderecha.

Bolsonaro fue condenado por cuatro de los cinco integrantes de la Sala Primera del STF. Desde el martes permanece en régimen cerrado en una sala de la sede de la Policía Federal en Brasilia, donde ya cumplía prisión domiciliaria por violar medidas cautelares.

El juez Alexandre de Moraes, instructor del caso, determinó el inicio inmediato del cumplimiento de la pena.

La defensa alega “error judicial”

Los abogados presentaron un recurso en el que acusan al Supremo de anticipar el cierre de la causa antes de que concluyera el plazo para presentar embargos infringentes —un tipo de apelación excepcional—, lo que calificaron como un “error judicial”.

“Con el debido respeto, no procede calificar de dilatoria un recurso que ni siquiera se había interpuesto”, señaló la defensa, insistiendo en que el trámite fue interrumpido indebidamente.

Aunque este mecanismo solo es admitido cuando al menos dos jueces votan por la absolución —y en el caso de Bolsonaro solo uno lo hizo—, su equipo jurídico argumenta que el reglamento interno del STF permite revisar cualquier decisión no unánime.

Una condena sin precedentes

Bolsonaro fue declarado culpable de participar en una conspiración para impedir la asunción de Lula da Silva, quien lo derrotó en las elecciones de octubre de 2022. La sentencia considera probado que el expresidente lideró un intento de desestabilización institucional ligado a los actos golpistas del 8 de enero de 2023.

El exmandatario ya había sido trasladado a las instalaciones de la Policía Federal la semana pasada tras intentar dañar la tobillera electrónica que debía portar como parte de sus medidas cautelares.

Ahora, con la sentencia firme, deberá cumplir la condena en el mismo recinto donde ya se encontraba recluido.

Próximos pasos

Aunque el nuevo recurso difícilmente prosperará, los movimientos de la defensa apuntan a prolongar la batalla legal y mantener abierta la discusión en el máximo tribunal. Por ahora, Bolsonaro seguirá cumpliendo su condena en régimen cerrado mientras se resuelven sus últimas maniobras jurídicas.

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