La Autoridad del Canal de Panamá confirmó que empresas chinas participan en igualdad de condiciones en el proceso para adjudicar la construcción de dos nuevos puertos —Corozal y Telfers— pese a las presiones de Estados Unidos para frenar su presencia en la vía interoceánica.
Donald Trump sostiene que China controla el canal a través de la operación de los puertos de Balboa y Cristóbal por parte de Hutchison Holdings. En medio de ese clima, la empresa decidió vender ambas terminales a un consorcio encabezado por BlackRock, movimiento que China observa con recelo. Aun así, compañías hongkonesas como Cosco Shipping Ports y OOCL buscan entrar en los nuevos proyectos.
El administrador del canal, Ricaurte Vásquez, afirmó que el proceso se realizará bajo “amplia competencia” y sin restricciones por nacionalidad. Evitó comentar sobre posibles choques con Estados Unidos si firmas chinas resultan ganadoras.
La ACP iniciará reuniones con consorcios interesados el próximo lunes. La adjudicación está prevista para 2026 y la operación para 2029. La expansión forma parte de un plan de inversión de 8,500 millones de dólares que incluye un gasoducto y un nuevo embalse.
Empresas de Singapur, Taiwán, Alemania, Dinamarca y Francia también buscan participar. Actualmente, los principales puertos del país están operados por concesionarias de Estados Unidos, Taiwán, Hong Kong y Singapur. El canal, de 80 kilómetros, mueve 5% del comercio marítimo global y es utilizado principalmente por Estados Unidos y China.





