Diez años después del hallazgo del pecio del galeón español San José, una expedición científica del Gobierno colombiano retiró los primeros cinco objetos y fragmentos del navío que reposa en el mar Caribe, a unos 600 metros de profundidad, cerca de Cartagena de Indias, informó este jueves el Ministerio de las Culturas.
La operación se llevó a cabo entre los pasados 16 y 18 de noviembre y entre los objetos extraídos del San José, que fue construido en 1698 en Guipúzcoa (España), está un cañón en el que, en las fotografías divulgadas por la Presidencia colombiana, se alcanza a leer la palabra “Sevilla”, ciudad en la que funcionó desde 1565 la Real Fábrica de Artillería.
“Las piezas recolectadas a bordo de buques de la Armada de Colombia fueron un cañón, una taza de porcelana y tres macuquinas (monedas), así como dos fragmentos de porcelana y restos de sedimento asociados a estos objetos”, señaló el Ministerio en un comunicado.
El San José, que pertenecía a la Armada española, fue hundido por una flota de corsarios ingleses el 8 de junio de 1708 cuando se dirigía a Cartagena de Indias cargado, según crónicas de la época, con cerca de 11 millones de monedas de ocho escudos en oro y plata que había recogido en la feria de Portobelo (Panamá).
Carrera por hallar el pecio
A lo largo del siglo XX, y con el desarrollo de la tecnología de exploración submarina, el tesoro del galeón alimentó la ambición de empresas como la estadounidense Sea Search Armada, que en 1982 dijo haber hallado las coordenadas del navío sumergido.
Sin embargo, pasaron 307 años desde el hundimiento hasta que, el 5 de diciembre de 2015, el entonces presidente colombiano, Juan Manuel Santos, anunció el hallazgo del pecio.
Con eso surgieron disputas entre Colombia y España, que aduce que, por tratarse de “un barco de Estado” con su bandera, le amparan las normas de la Unesco para reclamar su titularidad.
Expertos como el español Arturo Rey da Silva, profesor de patrimonio cultural y arqueología marítima de la universidad de Edimburgo (Escocia) y miembro del Comité Científico de Arqueología Subacuática del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), han llamado la atención para el hecho de que el San José no puede ser objeto de una extracción masiva de sus piezas porque es también “la tumba” de 600 marinos que iban a bordo.
Expedición en el mar Caribe
El Gobierno colombiano, que declaró el galeón “bien de interés cultural sumergido”, no ha descartado la colaboración con España para tratar el pecio como patrimonio compartido, pero al mismo tiempo puso en marcha en mayo de 2024 el proyecto de investigación científica ‘Hacia el corazón del galeón San José’.
Con la ayuda del robot submarino Saab Seaeye Lynx, desarrollado por la compañía sueca Saab, la Armada colombiana, junto con el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) y la Dirección General Marítima (Dimar), exploró en un año unos 461.000 metros cuadrados del lecho marino y catalogó 1.138 objetos hallados en el naufragio.
Hasta el Buque Hidrográfico Multipropósito ARC Caribe, que sirve de plataforma a la expedición submarina, llegaron el miércoles el presidente colombiano, Gustavo Petro, y su ministra de Culturas, Yannai Kadamani, para observar los trabajos y, con guantes quirúrgicos, tocar el cañón y una taza de porcelana china blanca pintada con flores azules.
“Los hallazgos del galeón San José, la recuperación de una historia hundida hace 300 años que se inició en el gobierno Santos y he concretado”, celebró hoy el mandatario.





