Israel lanzó ataques aéreos en el sur de Gaza este domingo, tras denunciar que “terroristas dispararon un misil antitanque y abrieron fuego contra tropas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI)” en la zona de Rafah. El ejército calificó el incidente como “una flagrante violación del acuerdo de alto el fuego” e informó que respondió “para eliminar la amenaza y desmantelar infraestructura terrorista”.

El movimiento islamista Hamás negó haber participado en enfrentamientos en Rafah y aseguró que no tiene comunicación con sus combatientes en esa zona, bajo control israelí desde marzo. “No tenemos conexión con lo que ocurre allí, ni contacto con nuestros grupos restantes, si alguno sigue vivo”, declaró su ala militar, las Brigadas al-Qassam.

El primer ministro Benjamin Netanyahu se reunió con altos mandos militares y ordenó “actuar con fuerza contra objetivos terroristas en la Franja de Gaza”. Testigos informaron de bombardeos de artillería en el área cercana al Hospital Europeo, con explosiones que sacudieron partes de Rafah.

Fuentes locales indicaron a la BBC que el ataque se produjo tras un enfrentamiento entre combatientes de Hamás y miembros del grupo armado Fuerzas Populares de Yasser Abu Shabab, apoyado por Israel, en el sureste de Rafah. Los milicianos fueron alcanzados por fuego de tanques antes del bombardeo aéreo.

El acuerdo de alto el fuego, parte del plan promovido por el expresidente estadounidense Donald Trump, entró en vigor el 10 de octubre. En su primera fase, contempló la liberación de todos los rehenes israelíes vivos y el intercambio de prisioneros: Israel liberó a 250 palestinos, 1.718 detenidos en Gaza y devolvió 15 cuerpos a cambio de los restos de los rehenes fallecidos.

Desde el inicio de la ofensiva israelí en 2023, tras el ataque de Hamás que dejó unas 1.200 víctimas en el sur de Israel, el Ministerio de Salud de Gaza —bajo control de Hamás— ha reportado más de 68.000 muertos, cifra considerada creíble por la ONU.

Estados Unidos advirtió horas antes de los bombardeos que tenía “informes creíbles” sobre un posible ataque inminente de Hamás contra civiles en Gaza, lo que constituiría una violación del alto el fuego. El Departamento de Estado exigió al grupo cumplir con sus compromisos y notificó a Egipto, Qatar y Turquía, garantes del acuerdo.

Trump, por su parte, advirtió a Hamás que “si continúa matando gente en Gaza, no habrá más opción que entrar y matarlos”, aunque descartó el envío de tropas estadounidenses.

La tensión en Gaza se ha agudizado en las últimas semanas con el aumento de enfrentamientos entre facciones palestinas. La semana pasada, choques entre fuerzas de seguridad de Hamás y miembros armados de la familia Dughmush en la ciudad de Gaza dejaron 27 muertos, en uno de los episodios internos más violentos desde el fin de las principales operaciones israelíes.

Shares: