Organizaciones de empresarios y comerciantes del Centro Histórico de la Ciudad de México condenaron este viernes los actos de vandalismo registrados durante la marcha por el 2 de octubre, tras los daños a negocios y agresiones a policías atribuidos a grupos identificados como “bloque negro”.
En un comunicado, Gerardo Cleto López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño (ConComercioPequeño SC), afirmó que los ataques cometidos en la avenida Eje Central Lázaro Cárdenas y el Zócalo capitalino fueron acciones “premeditadas”, ejecutadas por personas que acudieron a la movilización con la intención de causar daños.
La marcha conmemorativa por el 56 aniversario de la masacre estudiantil de 1968, que cada año congrega a colectivos, estudiantes y organizaciones sociales, avanzó el jueves desde Tlatelolco al Zócalo. Durante el recorrido, un grupo de encapuchados quebró vidrios, lanzó petardos y agredió a agentes de seguridad, lo que obligó al cierre temprano de comercios.
“Si pueden ocurrir estos actos a plena luz del día, superando los dispositivos de seguridad, enfrentando y lesionando a oficiales con petardos, cohetones y bombas molotov, abriendo cortinas de negocios para dañarlos y saquearlos, es porque hubo organización previa”, declaró López Becerra.
El líder del colectivo de comerciantes añadió que las autoridades deberían analizar si algunos de estos hechos pueden considerarse terrorismo o crimen organizado. Reconoció que se instalaron vallas metálicas y hubo protocolos preventivos, aunque sostuvo que las medidas fueron insuficientes.
“De alguna manera, los activistas del ‘bloque negro’ le han tomado la medida a la estrategia de ‘no vamos a responder a la provocación’ para agredir, saquear y causar daños”, añadió López Becerra, criticando que de más de trescientos participantes en los incidentes violentos, solo haya una persona detenida.
El dirigente señaló que la política de contención sin confrontación deja en desventaja a policías y comerciantes. “Ya quedó claro que la política de abrazar a los criminales no es la opción en materia de seguridad”, afirmó.
Según las primeras estimaciones del sector, las pérdidas económicas por los cierres preventivos de establecimientos superaron los cincuenta millones de pesos (2,72 millones de dólares). A esto se suman entre cuatro y cinco millones de pesos (220.000 a 270.000 dólares) por daños en fachadas, cristales, equipos y robo o destrucción de mercancía, además de más de doscientos empleos temporalmente afectados por la suspensión de actividades.
“El peor mensaje que deja esta jornada es que los grupos vandálicos pueden destruir, agredir y delinquir con impunidad, dañando el patrimonio de familias y trabajadores que viven de manera honesta”, concluyó López Becerra.
La marcha del jueves culminó con un choque entre encapuchados y policías que dejó a dieciséis agentes hospitalizados, tres de ellos en condición delicada, y es considerada una de las más violentas en los últimos años, enmarcada en el aniversario de la masacre estudiantil de Tlatelolco del 2 de octubre de 1968, donde fueron asesinados más de trescientos estudiantes y otros cientos desaparecidos, según organizaciones civiles, aunque las autoridades solo reportaron 37 decesos.





