Kenai, Alaska. — Una mujer de 36 años resultó gravemente herida luego de ser atacada por un oso a escasos metros de su casa en la ciudad costera de Kenai, al suroeste de Anchorage, según informaron autoridades locales.
El ataque ocurrió la madrugada del martes, alrededor de las 5:45 a.m., cuando la mujer salió a correr. A menos de 50 metros de su hogar, un oso emergió de una propiedad vecina y la embistió sin previo aviso. El animal la arrastró cerca de 90 metros hasta otra propiedad, de acuerdo con el reporte del agente de vida silvestre de Alaska, David Lorring, a la cadena KTUU.
Un vecino encontró a la víctima herida y dio aviso a las autoridades. La Policía de Kenai recibió la llamada de emergencia a las 6:58 a.m. y trasladó a la mujer a un hospital en Anchorage. Hasta ahora, su estado de salud no ha sido confirmado.
Operativo de búsqueda
Agentes estatales, policías locales y personal del Departamento de Pesca y Caza de Alaska desplegaron un operativo terrestre y aéreo con drones para localizar al oso, pero el animal no fue encontrado. Las huellas en el lugar indican que se trataba de un oso pardo.
Las autoridades advirtieron a los vecinos que permanezcan vigilantes, aseguren la basura y alimentos de mascotas, y supervisen a niños y animales domésticos. “Si se encuentra con un oso, mantenga una distancia segura y no intente acercarse”, recordaron los agentes en un informe.
Alaska, territorio de osos
El estado alberga unas 100 mil poblaciones de osos negros, 30 mil osos pardos y alrededor de mil osos polares en las regiones del norte. En el sur de Alaska, donde la comida es abundante, la densidad de osos pardos puede llegar a uno por cada 2.5 kilómetros cuadrados.
Pese a ello, los ataques a humanos siguen siendo poco frecuentes. Entre 2000 y 2017 se reportaron 10 muertes y 68 hospitalizaciones derivadas de encuentros con osos, según las autoridades de salud estatales.
En julio pasado, dos excursionistas en Anchorage fueron atacados en incidentes separados, lo que llevó a las autoridades a recomendar evitar los arroyos con presencia de salmones. Ninguno de esos ataques resultó mortal.





