La de Hoy Querétaro.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, realizará la próxima semana una gira por México y Ecuador, en lo que será su cuarto viaje al hemisferio occidental desde que asumió como el principal diplomático del presidente Donald Trump en enero.
De acuerdo con el Departamento de Estado, la visita busca reforzar tres ejes de la política exterior de Washington en la región: frenar la migración ilegal, intensificar la lucha contra el crimen organizado y los cárteles de drogas, y contrarrestar la creciente influencia de China en América Latina.
“El cuarto viaje de Rubio a nuestro hemisferio demuestra el compromiso inquebrantable de Estados Unidos para proteger sus fronteras, neutralizar las amenazas narcoterroristas a nuestra patria, y asegurar un campo de juego equilibrado para las empresas estadounidenses”, señaló la dependencia en un comunicado.
Antecedentes de la gira
En su primera salida internacional, Rubio visitó Panamá, El Salvador, Guatemala y República Dominicana, donde cerró acuerdos migratorios y cuestionó el papel de China en el Canal de Panamá. Posteriormente viajó a Jamaica, Guyana y Surinam, consolidando lo que analistas describen como una ofensiva diplomática para reposicionar la influencia de Washington en el continente.
Un alto funcionario del Departamento de Estado, bajo condición de anonimato, afirmó que casi todos los países latinoamericanos han aceptado ya el regreso de sus ciudadanos deportados desde Estados Unidos, mientras que la mayoría —con excepción de Nicaragua— ha endurecido su combate a los cárteles de la droga.
El factor China
Washington también presume avances frente a Beijing: Panamá ha comenzado a recuperar instalaciones portuarias que estaban bajo control de compañías chinas y se retiró de la iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda. Ecuador, por su parte, atraviesa un proceso complejo para desvincularse de ese esquema, aunque arrastra una deuda que la diplomacia estadounidense califica como “depredadora”.
Itinerario
Rubio llegará a la Ciudad de México y a Quito entre martes y jueves, en un viaje que, según observadores, será clave para medir el margen de maniobra de los gobiernos latinoamericanos frente a la presión simultánea de Estados Unidos y China.




